sábado, 22 de julio de 2017

Bodegas Enrique Mendoza Estrecho Monastrell 2014.




Estrecho Monastrell en su edición de añada 2014 es un vino tinto monovarietal elaborado a partir de una selección de uvas vendimiadas en el paraje denominado Estrecho de Pipa, localizado en el alicantino término municipal de Villena. El vitivinicultor Enrique Mendoza mima su pago de cepas viejas de monastrell ubicadas a setecientos metros de altitud sobre el nivel del mar. con una filosofía de bajos rendimientos, ensalzada por suelos de componente aluvial arenoso.
Influencia climática mediterránea en un vino que se acoge a la denominación de origen Vinos de Alicante y a la asociación de fincas vitícolas Grandes Pagos de España y en el que tiene presencia fruta que ha nacido después de tratamientos basados en técnicas como la dendrometría, control del estrés hídrico de las vides, y la viticultura de precisión.
Concepto residuo cero que Mendoza dirige en el campo, sin reservas y con evidente orgullo.
Vinificación tradicional con una maduración de quince meses en barricas de madera de roble francés Allier, dando lugar a un vino que en copa parada afirma una cromática picota intensa, con reflejos grana, nariz envuelta en nostalgias de fruta roja y negra en sazón, segunda instancia de excelsa complejidad apareciendo evocaciones silvestres, especiados y balsámicos, bosque mediterráneo, terrosidad, tabaco y algunos tostados finos que recuerdan a cedro, a incipiente caja de puros, sin recrearse en este descriptor, pero dejando escapar su esencia inequívoca. La fruta manda, pero en su cercanía hay espacio para un apacible y equilibrado guiño del roble que le aporta una sugerente complejidad. Arranca en boca con buena concentración de la fruta, jugoso y sabroso, despliega una larga traza de acidez, es de esos vinos que hace salivar, con frescura y calidez alternativas, apunto dulzor, con la fruta de testigo, envolvente y con un punto de astringencia nada molesto. Taninos golosos y marcados, por momentos parece como si la fruta pudiera masticarse. Muy buena persistencia, buen volumen y una fase retronasal que habla de ciruelas rojas y negras, cerezas, notas golosas muy agradables, tomillo y brezo, regaliz balsámico y alguna memoria de pimienta, incorporando en la continuidad retornos de hoja de tabaco y naturaleza silvestre. En el epílogo nacen evocaciones de ebanistería y un sabroso apéndice mineral que habla de piedra de río.
Lo califico en esta añada 2014 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

viernes, 21 de julio de 2017

Bodegas Patrocinio Señorío de Uñuela Crianza 2014.




La bodega cooperativa del municipio de Uruñuela, en La Rioja, plantea su filosofía de unidad sobre la pila bautismal del año 1985 cuando una partida de viticultores de la zona deciden remar en la misma dirección. Surge entonces la nave común tal y como ha llegado hasta nuestros días, con el ímpetu creciente y un proyecto consolidado en torno al esfuerzo de personas como María Martínez, responsable de enología, Amaya Antolín, directora de calidad, Jose Luis Gobantes, dirección comercial ó Luis Alfonso García, bodega.
Un equipo que dirige Fernando Villamor, defensor en el complejo mercado del vino de referencias como esta Señorío de Uñuela, que en su edición de añada crianza 2014 pude catar y degustar en buena compañía. Monovarietal de la casta tempranillo, que mediando un proceso de vinificado tradicional, acredita una maduración de doce meses en barricas de madera de roble americano, añadiendo medio año más de afinado en botella.
En copa parada afirma un cromatismo picota de notable intensidad, con reflejos púrpura, nariz que en la proximidad olfativa recoge nostalgias de fruta roja en sazón, atisbos de confitura, con un segundo marco que ofrece nostalgias de especiados dulces y algunos guiños tostados, centro balsámico en la aromática, marcando en el final evocaciones a tabaco y algunos torrefactos suaves. Fragancia muy en clave de Rioja, abriendo en la boca con equilibrados gestos de fruta y madera, guiños de confitura, buen despliegue de acidez, ritmo sostenido, suave en la expresión. Taninos golosos y pulidos, buen punto de persistencia, con la retronasal hablando de cerezas y ciruelas rojas, vainilla y madera de cedro, tabaco y regaliz, finalizando con sapidez y buena prolongación.
Lo califico en esta añada 2014 entre recomendable y muy recomendable.

jueves, 20 de julio de 2017

Cava Recaredo Brut de Brut Finca Serral del Vell Brut Nature Gran Reserva 2007.




http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2015/05/cava-recaredo-brut-de-brut-finca-serral.html

Comienzo esta entrada del blog con un enlace a mis impresiones de cata referidas a esta referencia de la bodega Recaredo, en la edición de añada 2006, cava que puede apreciar durante una pretérita visita al salón El Alma de los Vinos Unicos del gran Paco Berciano, cuya última edición, a la que por cierto no pude asistir, acaba de celebrarse hace pocos días.
Hoy traigo al blog la añada 2007, inmediatamente posterior a aquella, que pude catar en inestimable compañía gracias, como en la mayor parte de los supuestos aquí presentados, a la generosa y desinteresada colaboración de los responsables de esta bodega catalana.
Fusión varietal de las castas macabeo y xarel.lo, fruta del Alto Penedés, vendimiada en la finca que da nombre a la referencia, Serral del Vell, terrenos asentados en componente calcáreo, en donde los responsables de campo de Recaredo, emplean manejos de agricultura ecológica y en parte biodinámica. Tras la cosecha del fruto, ya en bodega, se procede con una fermentación del mosto de la xarel.lo en barricas de madera de roble, con una posterior segunda maduración en botella, después de realizar el coupage. Tapón de corcho natural, con clarificación en pupitres de modo manual y degüelle sin congelar el cuello de la botella, que en el caso que nos ocupa tuvo lugar en los primeros días del mes de Mayo de 2016.
Tras el descorche, y primer servicio en copa, aprecio un cromatismo amarillo intenso y brillante, con tonalidades doradas, buen rosario de burbuja fina. Nariz que recoge nostalgias de fruta cítrica, blanca de pepita, atisbos florales en segunda instancia, reclamando mi atención en el centro de la fragancia una personalidad balsámica de notable intensidad, guiños silvestres muy suaves, con un fondo de levaduras y bollería, y un enclave final que representa algunos señuelos de mineralidad salina.
Fresco y suave durante la entrada en boca, buen desarrollo de la acidez, untuoso en el paso, levadura lejana, alcanzando el paladar y tapizándolo con cariño y sutileza. Burbujas bien alineadas, sin estridencias, media seña grasa y estupenda persistencia. Galantes sensaciones de complejidad gustativa en la fase retronasal, recuerdos de limón, manzana y algunos tonos de membrillo, con frente de pastelería, fondo balsámico y esbozos de frutos secos tostados, incorporando en el epílogo un inconfundible sello de salinidad que prolonga sus sensaciones.
Noto en esta añada 2007 un punto más bajo de viveza que en la edición de vendimia precedente, aunque roza la excelencia. Lo califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.
¿Que tiene Recaredo que tanto me encandila?.

miércoles, 19 de julio de 2017

Bodegas Calar Ábrego Añada 2013.



Algo ha llovido desde principios del mes de junio del año 2011, en aquellos comienzos de mi blog, hoy más consolidado que entonces. Y a buen seguro esa lluvia en las viñas cercanas al Valle Del Río Jabalón, próximo a la Sierra Morena, se habrá visto precedida del viento Ábrego, procedente del suroeste cardinal, húmedo y templado, nombre que bautiza a este vino tinto de Bodegas Calar. De aquella etapa de mi constante labor de divulgación consta en mi blog una crónica de cata de esta misma referencia en su edición de vendimia 2007, en lo que eran también los comienzos de esta bodega de la zona del Campo de Calatrava, http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2011/06/bodegas-calar-abrego-2007.html, fundada en 2005. Bajo los parámetros profesionales de José Carlos García Vega, director técnico y Luis Raúl Asmet, enólogo de origen argentino, la elaboración de este Ábrego 2013 se fundamenta en la casta tempranillo, con una maduración de nueve meses en barricas de madera de varios usos de roble francés y americano.
Es este uno de esos vinos en donde la madera no se expresa con prudencia, precisa aireación tras el descorche, describiendo en copa parada un cromatismo picota de notable intensidad, con reflejos grana, nariz que amanece con destellos de fruta roja, notas de confitura, cierta licorosidad, especiados dulces y tostados que se unen para dar prolongación a la fragancia, surgiendo en el eje aromático algún brillo balsámico de menor complexión.
La boca abre golosa, con paso que deja sensación de arropes frutales y buena traza de acidez, guiño un tanto secante, suave astringencia, madura tanicidad algo marcada, la fruta encabeza el avance y apuntala un buen registro de persistencia. La retronasal envía sensaciones que evocan ciruelas rojas y cerezas, vainilla y panadería, efectos gustativos tostados que recrean granos de café y algún fruto seco. Lo califico en esta edición de cosechan 2013 como recomendable. Le pediría un punto más alto de finura en el paso y un escalón más arriba en lo que se refiere a equilibrio entre fruta y madera.

martes, 18 de julio de 2017

Champagne Laherte Frères Rosé de Meunier Extra Brut.





De los pieds de cochon á la Sainte-Menehould que según cuentan las crónicas el rey de Francia Luis XVI saboreó con gula en plena huida de París, buscando junto a su familia una salida al Rhin, y que al parecer motivaron que un postillón de agudo poder fisonómico le delatará tras reconocerle comiendo con aparatosidad las extremidades inferiores porcinas preparadas deshuesadas, empanadas y doradas al horno con mantequilla por un diestro mesonero de la localidad de Varennes, a los pies de cerdo, manos de ministro según un bautismo castellano más reciente y malintencionado, que hace pocos días pude degustar sin compañías alrededor, distan tantos años como manejos culinarios.
No cuentan las crónicas si aquel rey francés, que tuvo que purgar culpas en plena revolución ajusticiado por la sangrienta guillotina y que estuvo casado con la prolífica en muchos sentidos María Antonieta, armonizó su manjar del día con algún vino de la zona ó si lo hizo con algún fastuoso champaña, aunque lo cierto es que si lo relatado es cierto y no leyenda, probablemente fueran aquellos pieds de cochon la ultima serpentina gastronómica en la vida del monarca.
En mi caso, seleccioné este champaña rosado de la maison Laherte Fréres, un espumoso monovarietal de la casta Pinot Meunier, fruta vendimiada en parcelas propiedad del dominio localizadas en los municipios de Chavot y Vallée de Marne y que toman asiento en suelos de
composición arcillo calcáreo y con presencia de sílex. Fermentación alcohólica en bodega que tiene lugar en depósitos, barricas y foudres, respondiendo al perfil de rosé d´assemblage y formando su empaque con un treinta por ciento de vino rosado de maceración, un diez por ciento de vino tinto y un sesenta de vino blanco, de cuyo porcentual el cuarenta pertenece a vinos de reserva madurados en barrica. Incluye maloláctica parcial y crianza sobre lías durante un periodo de seis meses. El nivel de dosage es de dos gramos y medio por litro, siendo su fecha de degüello el mes de octubre de 2015.
En copa parada manifiesta una cromática rosa intensa y brillante, con reflejos asalmonados, cobrizos y más insinuantes piel de cebolla, buena presencia de burbuja fina, rosario regular, nariz que anuncia recuerdos de fruta roja madura, guiño cítrico y de fruta blanca con hueso, algunas flores rojas en segunda instancia, fondo balsámico y algunos brotes de hierbas aromáticas algo difusas, frutos secos y menos descriptores aromáticos engarzados con levaduras, que si bien están presentes no alcanzan la influencia e intensidad del resto. Entrada en boca con frescura, la burbuja bien integrada, untuoso en el paso, amplio en la difusión, desliza buenos lineales de fruta con una sensación de acidez bien perfilada. Alcance y llegada al final, persistente, sostenido. La retronasal habla de cerezas, ciruelas rojas, melocotón de viña, con señas de naranja en confitura y algunas rosas rojas que se dejan
acompañar por camomila y brezo, abriendo a continuación esbozos balsámicos y un gesto de panadería y frutos secos ligeramente tostados. Tiene en la retaguardia una sorpresa especiada exclusiva de esta fase de la cata y que en la vía olfativa no había presenciado. Finaliza con salina mineralidad y la fruta alzada en primer plano, sabrosa y golosa.
En la terraza de casa, con el Norte de Haro soplando por fin, después de varios días de somnolencia, dos copas de este champaña rosa de Laherte Frères edulcoraron, matizaron y afianzaron mis impresiones golosas nacidas desde la pincelada gastronómica de unos pies de cerdo guisados a la riojana, con un punto picante no excesivo, incapaz de romper la personalidad del espumoso.
Una armonía elogiable, digna de reyes franceses y de plebeyos revolucionarios, que si algo consigue una buena mesa y un buen vino es unir a la humanidad con independencia de su condición.
Califico este champagne como muy recomendable.
Y recomiendo su consumo con todas las variantes posibles que sobre un plato puede facilitarnos el simpático animal de numerosos apelativos.
Champaña y marrano van de la mano.






lunes, 17 de julio de 2017

Bodegas Laus Rosado 2016.




Colaborar con un blog supone una parte de la divulgación que cualquier negocio que vive de su imagen, busca y merece. El Alma de Vino cuenta cada vez con más bodegas que deciden de un modo desinteresado, así debe ser para evitar sospechas de parcialidad por quien cata y escribe; ese tan criticado por algunos envío de muestras. Nunca entendí que hay de pecado en que quien dirige este espacio de difusión de la cultura vitivinícola cate esta y aquella referencia y luego publique una crónica de cata sobre el particular. Así lo hice, lo hago y lo haré, y a quienes no les guste, ya saben : libres son de buscar en guías, ferias y salones, de esas que cobran a cambio de puntuar, perdiendo a mi juicio cualquier afán de imparcialidad, salvo algunas honorables excepciones, aquellas que se sustentan en catas ciegas de todos los vinos que reciben. No está mi alma tan cerca de la del diablo como para venderme por una botella de vino, sea la que fuere.
Bodegas Laus, ubicadas en el término municipal de Barbastro y acogidas a la denominación de origen Somontano defiende en el mercado este vino rosado, que he catado en su edición de vendimia 2016. Elaborado mediante una conjunción varietal de las castas syrah y garnacha, con macerado individual del fruto que se prolonga durante varias horas, dando lugar al mosto flor. Aclarado estático natural y posterior fermentación alcohólica en depósitos bajo control de temperatura.
En copa parada muestra un cromatismo rosa pálido, con reflejos asalmonados y cobrizos suaves, buen brillo, destaca en la proximidad aromática un repertorio de recuerdos a frutos rojos, atisbo floral en segundo plano, desplegando señas cítricas y un apunte de melocotón de viña, este menos marcado que el resto. Eje de fragancia en clave balsámica. Boca sabrosa, arranca con una dosis de frescura y una prolongada acidez que aporta destellos de viveza, alcance y llegada, con un avance amable y efectivo. La fase retronasal abunda en memorias de fresas de mata, piel de naranja, cerezas y pétalos de rosas rojas, menos descriptores de fruta blanca con hueso de la expresada en vía olfativa y anisados finos que completan la exposición. Ritmo sostenido y buena prolongación final.
Lo califico en esta añada 2016 como muy recomendable.

domingo, 16 de julio de 2017

Château Guiraud Le G Blanc Sec 2015.




Le G de Château Guiraud es un vino blanco seco que esta bodega de Sauternes elabora mediante un ensamblaje de uvas de las castas sauvignon blanc y semillon, habituales en sus otras referencias de vino blanco dulce, esos sauternes que tantos instantes de gozo suelen proporcionarnos, sobre todo cuando van acompañados por una buena pieza de foie. Es curioso que no hace mucho escuché a una ponente de bodega española clamando en contra de este celestial maridaje, algo que por supuesto respeto pero no comparto.
Los responsables de elaboración de este dominio vitivinícola bordelés vendimian a mano en quince hectáreas de plantación, asentadas en suelos de gravas arenosas en superficie, componente mayoritario, y en menor medida gravas arcillosas.
Métodos de agricultura ecológica en el viñedo, buscando el equilibrio con el entorno, en una práctica cada vez más implantada en los viñedos de esta zona de Francia.
Acredita un proceso de vinificado tradicional, con un periodo de maduración sobre lías de siete meses en barricas de madera de roble francés de un uso.
En copa parada manifiesta una cromática amarillo pálido brillante, con algunos reflejos cetrinos menores, detalles pajizos, asoman en nariz nostalgias cítricas, flores y retazos herbales en segundo plano, elegancia en el perfume, centro balsámico y heno en la continuidad, equilibrado en los modos.
Boca que abre con suavidad, destellos chispeantes, guiños salinos en el avance, notas licorosas, largo en su expresión, buen despliegue de acidez, esta moderada pero bien enfilada. Buenas claves de persistencia, con la retronasal expresando memorias de limón y manzana, heno y flores blancas, con un eje gustativo que proclama salinidad y notas anisadas, finalizando con larga capacidad expresiva.
Un vino cómodo que califico en esta añada 2015 como muy recomendable.