domingo, 30 de noviembre de 2014

Cá ed Balos- Azienda Agricola di Renata Bonacina Grappa di Moscato






Mi cordial agradecimiento a Renata Bonacina por su desinteresado envío de esta muestra de su grappa di moscato, un destilado que en verdad me ha parecido sensacional. Su mejor virtud llega representada por una boca amable, muy equilibrada, en donde el peso alcohólico no aparece percutor, más bien integrado en el conjunto, con un final de cata apasionado, pleno de sutileza, en donde el dulzor de la fruta madre y algunos recuerdos florales se unen para mimar el paladar, para engrandecer la personalidad de una grappa llena de viveza, de un encanto que podría definir como femenino, perfumado, como si el entorno se llenase de esencias primaverales.
Un destilado juvenil, que presenta en copa parada una cromática cristalina, suave y aparente, deslizando en la fase olfativa detalles de perfume cítrico muy suave, hay flor de naranjo, existen evocaciones de limón, con detalles galantes de jazmín y pétalos de rosas blancas.
Tiene una personalidad muy femenina en su fragancia, despegando en boca con un recuerdo de los hollejos de la uva, que pronto se integra en el conjunto, mostrando una sutil progresión, evidenciando eso sí su condición de destilado, pero abriendo una galería de sensaciones que abrazan al paladar y lo mecen en un efecto eau de vie magnífico, con esa gentil guía cítrica y floral que desemboca en un epílogo sensacional, persistente y prolongado, durante el que parecen sentirse las flores acompañadas por la fruta madre que sirvió a su bendita elaboración.
Formato joven de la grappa di moscato de Renata, reflejo de su pasión personal por esta varietal, que tiene en la versión affinata a un hermano mayor, que tal vez algún día podré catar.
De momento, califico este lozano destilado, como más que muy recomendable.
Sugerente, equilibrado y perfumado.
Con absoluta sinceridad me ha fascinado su llegada, su alcance, ese juguetón y travieso cosquilleo final que enamora al paladar.

Barberani Viticoltori Polvento Villa Monticelli 2008.





Agradezco sinceramente a los responsables de esta bodega italiana su desinteresado envío de varias muestras de sus principales referencias, en aras de una colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, fascinante universo en el que algunos nos movemos con la pasión por contagiar al prójimo todas las sensaciones que nos produce catar vinos como el presente.
Desde la Umbría italiana me llega esta conjunción varietal de sangiovese y cabernet sauvignon, que acredita una crianza en barricas de madera de roble francés durante un periodo de veinticuatro meses, sumando el mismo tiempo, posterior; de afinado en botella, antes de su salida al mercado.
Me consta que alguna añada de este Polvento Villa Monticelli también comprende alguna proporción de la varietal merlot, aunque esta, referente a la cosecha 2008 no parece acreditarla, al menos en su etiqueta, y me atrevería a decir que tampoco en los descriptores de su cata.
Vino acogido a la denominación de origen Lago di Corbara, que en copa parada describe una cromática apicotada suave, con algunos reflejos granas, deslizando en su perfume sensaciones y recuerdos de fruta roja madura y sazonada, con atisbos especiados y ahumados en segunda fila. Merece la pena, tras del descorche inicial, dejar que el vino se vaya abriendo en copa, que abra la caja de fruta, equilibrando en alguna medida un comienzo en donde los efectos descriptores procedentes de la madera amanecen más intensificados.
Cuestión de paciencia, la fruta termina apoderándose del escenario, dejando las evocaciones especiadas, lácticas, ahumadas y tostadas en un plano secundario.
La boca arranca con profusión de fruta roja, golosa sensación, con una traza de media alta acidez, desplegando el jovial manto de la frescura, avance con suavidad, aterciopelado. Taninos golosos y pulidos, afronta la clave de la persistencia con notable éxito.
La retronasal habla de ciruelas rojas, nítida sensación acompotada, sazonado y especiado, vainilla y algo de canela; apuntando en un plano más alejado algún gesto de punta de lapicero, débil balsámico, y en el final algunas notas incipientes de tabaco y cuero, estas en menor medida que el resto.
Es un vino elegante, que aparece bien estructurado, que goza de la virtud del equilibrio entre fruta y madera, y que califico en esta añada 2008 como muy recomendable.

Gastronomía : Alubia Losina / Pinta.







Mi cordial agradecimiento a los responsables del cultivo, cosecha y posterior comercialización de esta legumbre burgalesa, la alubia pinta losina, uno de esos tesoros con los que cuenta nuestra española cultura gastronómica, algunos de ellos no siempre conocidos con suficiente amplitud.
Es mi objetivo divulgar estas deliciosas variedades de los ámbitos agrícola y ganadero, ya que en un país como el nuestro abundan y merecen ser reconocidas, apoyadas y valoradas en su justa medida.
La alubia losina, de la que hay versiones pinta y blanca; tiene un método de cultivo amparado por criterios tadicionales, con siembra y recolección manual, con la meticulosa esencia del hoyo, surco y finca, como protagonistas ineludibles de la excelencia.
El proceso de selección se extiende también a la elección de la semilla y de la tierra que le dará cobertura durante su desarrollo, con un cultivo cuya filosofía prioritaria se basa en la agricultura ecológica.
La alubia pinta losina tiene un magnífico sabor, un tamaño pequeño y una textura untuosa y suave, con finura y buena llegada a nuestras papilas gustativas, sobre todo cuando estas saben apreciar la calidad.
De rápida cocción, mediando el tradicional remojo que aprendimos en casa de nuestras abuelas y madres, en mi caso opté por una olla normal y garantizo que mi vigía mental y mi cuchara de prueba avalaron el final del proceso de cocido al de sesenta y tres minutos, con total exactitud.
Elaboré dos recetas con las pintas losinas, una el cocido de alubias tradicional, sólo con verduras, a saber : puerro, ajo, pimiento verde, calabacín y zanahoria, majestuosa elaboración que la alubia losina pinta aguantó con elegancia, guardando su condición, sin quebrarse y engordando el caldo en su justa medida. Sabor y personalidad, buen punto mantecado en boca.
Legumbre con corazón, sin lugar a dudas.
Como sobraron, hice lo que en mi casa ya hacían mis señoras abuela y madre, un puré suave, bien trazado y cremoso, que acompañé con unas virutas de jamón de bodega riojano.
Tanto una como otra, fueron recetas exitosas, que me demostraron la esencia misma de una alubia pinta digna de admiración y valedora de la calificación personal de más que muy recomendable.
Si le gustan las legumbres, querido amigo lector, no debe pasar de largo este pequeño, coqueto y sabroso tesoro del campo burgalés y de la cultura agrícola y gastronómica española.
Por cierto, el detalle del té de risca, jasonia glutinosa, acompañando al paquete de kilo de las alubias losinas, un acierto, ya que por sus propiedades digestivas, suponen una infusión más que indicada para favorecer las horas posteriores a la sabrosa degustación de estas legumbres castellanas.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Bodega Iniesta Corazón Loco Premium 2010.




Mi agradecimiento a la familia Iniesta por su desinteresada colaboración con mi espacio de divulgación de la cultura vitivinícola, mediante el envío de varias muestras de sus referencias, algunas de las cuales ya he publicado con anterioridad en el blog.
Hoy le toca el turno a este Corazón Loco Premium en edición de añada 2010, vino tinto que se elabora con una conjunción varietal de syrah, petit verdot y cabernet sauvignon, acreditando un periodo de maduración de dieciocho meses en barricas de madera de roble francés, con doce meses adicionales de afinado en botella antes de su salida al mercado.
Frutos que proceden de cepas asentadas en bancales y laderas suaves, con suelos de composición arcillo-limosa, y exposición del viñedo al norte y al sur. La altitud aproximada de localización de las viñas es de setecientos setenta metros.
Enología bajo responsabilidad de Héctor Martínez y labores de campo en manos de Agustín Lázaro.
Un vino que muestra en copa parada una cromática apicotada de notable intensidad con algunos reflejos púrpura, deslizando en nariz recuerdos aromáticos de fruta roja madura, con algunos tonos ahumados que se recrean en la primera aproximación, tiene puntos balsámicos, florales y especiados que llenan la segunda instancia del perfume.
La boca arranca con buena intensidad, avanza mostrando credenciales de buena extracción, aporta concentración vinosa, con una textura suave y pronunciada en cuanto a fruta. Taninos golosos, bien armados, pulidos y notorios. Franca seña de persistencia, con la retronasal amaneciendo con recuerdos de fruta roja madura, golosa y sazonada, finos repertorio especiado, vainilla y clavo; finalizando con tonos balsámicos, regaliz; y florales, estos de menor intensidad.
Muestra longitud y buena sapidez.
Lo califico en esta añada 2010 entre recomendable y muy recomendable.

Rosell & Formosa Cava Rosat Brut Reserva.




Mi agradecimiento a la familia propietaria de este dominio vitivinícola catalán por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante su envío desinteresado de varias muestras de sus principales referencias, algunas de las cuales ya he publicado con anterioridad en el blog.
La muestra protagonista de hoy es el cava rosat reserva, elaborado a base de una fusión varietal de garnacha, al sesenta por ciento; y monastrell, en el cuarenta porcentual restante. Acredita una crianza de entre dieciocho y veinticuatro meses, lo que convierte su perfil en un cava reserva, al que al añadir ocho gramos de licor de expedición por litro, se le suma la condición de brut.
Acredita en copa parada un color rosa frambuesa, con algunos reflejos grana, marcando en nariz recuerdos de fresa de mata, frambuesa y cerezas, guía media cítrica, con algunos retazos balsámicos y un sugerente apéndice floral, bastante marcado.
La boca comienza con buen punto de golosa fruta, acidez de media seña, con notas de untuosidad y el carbónico bien integrado. Es envolvente y la fruta marca su protagonismo en la retronasal, insistiendo en fruta roja madura, de nuevo los puntos cítricos, dejando para la parte final un destacado guiño balsámico, más determinante que en la fase olfativa.
Un cava rosat brut que califico como recomendable.
Buena conjunción varietal.

Bodega Martínez Yebra Viñadecanes Tres Racimos Tinto Mencia 2009.




Monovarietal de mencía de la denominación de origen Bierzo, que me fue entregada en mano por mi buen amigo de las redes sociales Don Angel Soria, bajo mandato de los propietarios de la bodega que quisieron que catara este vino y escribiera mis impresiones desinteresadas sobre él.
Debo pues agradecer, como siempre hago en estos casos; a ambos su colaboración con mi espacio divulgador de la cultura vitivinícola.
El Tres Racimos toma su nombre de la selección de ese número de ramilletes de uva por cepa, con frutos procedentes de los pagos más viejos de la familia propietaria del dominio, y maduración acreditada de cuatro meses en barricas de madera de roble francés y americano.
En copa parada exhibe una cromática apicotada de buena intensidad, con reflejos púrpura y grana, manifestando en nariz sensaciones aromáticas de frutos rojos maduros, con punto de sazón y ligera seña especiada, con perímetro tostado en la fragancia. Apunto un guiño de cacao, aunque no demasiado marcado.
La boca es amable, sin recursos de excesiva complejidad, tendencia a la fluidez en el avance, con media seña de extracción y acidez, aportando en la tanicidad puntos golosos y pulidos, y apostando por una persistencia franca, no demasiado prolongada.
La retronasal avanza recuerdos de cerezas y frambuesas, algunas vainillas retozantes y un suave tono láctico. Finaliza con cierta huella de tostados que repiten una memoria de cacao.
Lo califico en esta añada 2009 como recomendable.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Bodegas La Cigarrera Amontillado.






Quiero agradecer a los responsables de esta bodega sanluqueña, y en especial a Priscilla Lozano, su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante el envío de esta muestra de su referencia amontillada, siendo para mi, algo que ya es de sobre conocido por mis seguidores habituales; siempre un sincero honor catar y escribir de los vinos de la denominación de origen Jerez, ya que los considero un auténtico tesoro de nuestra cultura patria.
Nunca me cansaré de elogiar y defender a las bodegas de esta zona de España, y de maldecir una y otra vez la vergozante costumbre hispana de no valorar lo propio en la medida justa. ¿Qué pasaría si franceses, ingleses ó italianos pudieran gozar de los tesoros de Jerez?. Probablemente, sería otra historia. La cultura de la denominación de origen Jerez tiene en sí misma el valor del vino como expresión artística y legendaria, como fructífero apunte de literatura y hasta poesía, del Privilegio de los Bretones, del Amar, servir y esperar de Lope de Vega, de lonjas de pescado y olor a salitre, de círculos de artesanos y ateneos, de Civitates Orbis Terrarum, y de alumbrados públicos precursores.
Porque de Jerez surgieron y lo siguen haciendo a Dios gracias, grandes vinos, elegantes, procedentes de Criaderas y Soleras, que hacen de la varietal Palomino, un sutil reclamo al buen gusto.
Es este amontillado de La Cigarrera, un claro ejemplo de ello. Bodega que en realidad documenta su fundación en el año 1.891, tuvo su origen en un comerciante catalán, Josep Colom; afincado en Sanlúcar, que tomo a censo unos inmuebles localizados en el Callejón del Truco, propiedad de los Mercedarios Descalzos, donde inició en 1.758 sus fructíferos negocios de vino.
Desde esa fecha y con el fallecimiento del fundador en 1.791, son sus cinco hijos quienes tiran del carro, ampliando el negocio familiar.
Ya en el mencionado año de 1.891 fue Manuel Hidalgo Colom, descendiente del fundador, quien lanza al mercado la primera manzanilla apodada "La Cigarrera".
Con el paso de los años, y tras varias generaciones administrando el dominio, hoy en día son los hermanos Hidalgo García de Velasco quienes llevan el mando de la bodega, siendo la novena generación al frente de esta histórica bodega sanluqueña.
Este amontillado se elabora con mostos fermentados de la varietal palomino, con doble crianza, la primera biológica bajo velo de flor, y la segunda con crianza oxidativa, que termina con la flor biológica y provoca la reacción del oxígeno.
Maduración de seis años en barricas de madera de roble americano, mediante el sistema de soleras y criaderas.
En copa parada muestra un elegante color ambarino con brillo, algunos reflejos más marcados, deslizando en la fase aromática un buen tono de frutos secos, avanzando en un lineal de fragancias salinas y de barnices, fina ebanistería, con una sensación de caramelo tostado. En segundas aproximaciones el perfume tiene una derivación más fortalecida en cuanto a avellanas, salinidad y madera.
La boca es intensa, con buen equilibrio de sequedad en el avance, el vino se muestra orgulloso y galante como un gentleman con batín de terciopelo y camisa con chorreras, enfoca un buen tono de acidez, con largura en su expresión, envolvencia y untuosidad. La madera aparece definida, sin excesos, con el reclamo de la bendita madurez, que no ancianidad.
Prende en la retronasal una balanza magnífica de evocaciones a frutos secos, madera fina, caramelo y el fondo sugerente de la salinidad que algunos vinos de Jerez llevan hasta la mayor cota expresiva de gloria. Por momentos diría estar en el Corral de Merlín, azuzado por el viento del Atlántico, y suavizado por la memoria gentil de estos estupendos descriptores.
Llena la boca, la mece, y hasta por momentos logra hipnotizarla.
Muy apacible estructura.
Lo califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.

Gastronomía : Obrador Real Confitería -Selección de Especialidades.













Mi agradecimiento cordial a La Tienda del Mantecado, establecimiento localizado en el municipio sevillano de Osuna, por su desinteresado envío de esta muestra de dulces navideños estepeños, elaborados por la Confitería Obrador Real.
Llega la Navidad, los símbolos estacionales comienzan a aflorar, y uno de ellos, en nuestro país, llega representado por estos dulces andaluces que reflejan la tradición ostipense en el sector de la golmajería. Una amplia selección que concede a quien se coloca delante de una de estas elegantes cajas, antónimo de caja de Pandora; unos instantes de indudable placer.
El origen de estas elaboraciones procede de la manteca de cerdo, ibérico en el caso de esta confitería Obrador Real; junto con una fusión placentera de harina de trigo y azúcar. Desde el siglo XVI, cuando el excedente de cereal y de la propia manteca porcina propiciaron la creación de las tortas de manteca, opera prima de los actuales mantecados ospitenses, los dulces estepeños han ido evolucinando, incluyendo nuevos ingredientes, bautizándolos con cacao e incluyendo nuevos hijos en la amplia galeria de propuestas.
Fue La Colchona, Micaela Ruiz Téllez; una mujer de la localidad,  quien allá por el año 1.870 dió el espaldarazo definitivo a estas golosas creaciones, cuando para facilitar su transporte decidió variar la receta, dejando que tras salir del horno, los dulces secaran.
En esta caja de Obrador Real se encuentran glorias, rosquillas cubiertas de chocolate, mantecaditos de canela, marrón glacé, yemas, sabrosos hojaldres, cabello de ángel y almendra, ajomjolí, aromas de miel y canela, un verdadero paseo por las nubes de la espiritualidad culinaria.
Ingredientes naturales, nada de artificios; para unos bocados en donde la colosa sensación de múltiples sabores combina a la perfección con la Navidad, puede que más por tradición que por simple lógica. Porque la lógica a mi me reclama que estos dulces pueden ser celestiales en cualquier época del año, y por supuesto en todos los instantes del día.
No hay tregua para el buen gusto y lo cierto es que roscos, polvorones, mantecados, yemas, son atemporales, prácticamente eternos, distinguidos y distinguibles cuando proceden de esta zona de nuestra península ibérica en donde la confitería tiene letras doradas y un protagonismo económico indudable, que da trabajo a muchas familias.
Así es que ya lo saben, llega la Navidad y con ella los sabrosos perfumes que esta caja de Confitería Real encierra, dispuestos a gratificar a usted mismo y su familia.
En comprarpolvorones.com tienen la base ideal para que su Navidad tenga ese sello especial, ese goloso y saludable aire, que procedente de la ciudad donde El Pernales y El Vivillo llegaron al mundo para trazar legendarias historias de bandoleros, donde la heróica La Torralba pugnó contra el ejército francés y donde la ya mencionada La Colchona magnificó los mantecados, perfeccionándolos a mayor gloria de Dios; está ya listo para llenar sus hogares de calidez, golmajeria e indudable buen gusto.
Por supuesto, los recomiendo hasta el infinito y más allá.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Gastronomía : AOVE Aubocassa Cosecha 2013.






Es para mi un honor haber recibido esta muestra de aceite de oliva vírgen extra desde su propia casa, allá en la finca Albocàsser de Manacor, a pesar de estar afincado en Haro, tan cerca de Bodegas Roda, como para poder casi acariciar su característico logo.
Y lo es porque me consta que el esfuerzo de esta almazara no es el mismo, y que lo fácil hubiera sido conducirme hasta la bodega para que allí me entregaran en mano una botella de este óleo Aubocassa.
Sin embargo y por porte aéreo, los responsables de este magnífico aceite me remitieron esta muestra, con fecha de cosechado Noviembre de 2013.
La finca donde se sitúa esta almazara mallorquina tiene su primera impresión documentada en el ya lejano siglo XII y según cuentan las crónicas durante su fértil historia fue casi una aldea, en donde además del cultivo y la elaboración de aceite, había espacio para otro tipo de árboles, almendros, algarrobos e higueras. En la actualidad, la finca tiene veinticuatro hectáreas de extensión con ocho mil olivos de la varietal arbequina.
Tras la recolección del fruto en su instante óptimo de madurez, se realiza una rápida molturación  durante dos horas y un triturado con control de temperatura. No hay filtrado, por lo que la cromática que presenta en vaso de cata es amarilla verdosa sin matices cristalinos, buena densidad estética.
Nariz en donde los recuerdos aromáticos asoman con una fusión plena de tomate de mata, huerta de cultivo, árboles frutales, ese aroma que quienes hemos tenido la fortuna de disponer en propiedad durante la infancia y juventud de una huerta sabemos reconocer e identificar en ese periodo entre primavera y verano, con la conjunción sabrosa de fruta y verdura, de flores a punto de dar fruto, de hojas verdes pincelando el entorno, de hierba fresca, de piel verde de frutos secos y de estos, aunque verdes, recién tomados del árbol, sin el tostado posterior.
Es un aceite vivaz, alegre, primaveral, intenso, suave y untuoso, que resulta frutoso y con un buen punto equilibrado de acidez, sin dejar protagonismo al amargor y sí mostrando al final un débil y sutil punto picante, Hay sabor, hay buena nota glicérica, hay una contumaz sensación de franqueza varietal y de un punto final de sapidez que prolonga sus sensaciones descriptoras.
¿Qué puedo decir del Aubocassa, cuando es un aceite que en mi casa presume a menudo desde la estantería de la cocina, cuando toda mi familia está enamorada de su intensidad y sabor?.
Puedo decir, sencillamente; que lo califico como más que muy recomendable.
Oli de Mallorca, pleno, en donde la aceituna deja paso a una huerta, a un jardín y a una bella arboleda, detalles paisajísticos que se desprenden de su personalidad.
Inmenso.

Bodegas Sierra de Guara Idrias Sevil 2008.



Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega del Somontano aragonés por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante el envío de esta muestra de su referencia Idrias Sevil, en edición de añada 2008.
Estamos delante de un coupage de las varietales merlot y cabernet sauvignon, con una maduración de dieciocho meses en barricas de madera nueva de roble francés, con fermentados alcohólico y maloláctico en depósitos de acero inoxidable.
Color apicotado de buena intensidad con reflejos púrpura e incipientes grana, apareciendo en primera instancia, tras el descorche, con una aromática que recuerda a ahumados, y en la que poco a poco va ganando intensidad la fruta roja madura, ligeramente sazonada. Presume de un matiz vegetal contenido y agradable, seduciendo en la prolongación del perfume con algunos destellos de fragancia silvestre, y el ahumado inicial que se transforma, ya al final; en sentido mineral, ceniza y roca.
Diría que tiene un descriptor aromático casi volcánico, aunque no demasiado intenso. La fruta siempre termina arrancando su parcela de protagonismo principal.
Boca jugosa, con buena envolvencia en el paso, marcando una traza de acidez que despliega buenas dosis de frescura. Taninos golosos y marcados, con una persistencia que envía su elegancia y que prolonga las sensaciones del vino. Empaque, carnosidad y condición.
La retronasal destaca recuerdos de cerezas y ciruelas rojas, con esa elegante sensación ahumada, que ahora desemboca en un sutil guiño láctico, y que avanza por las sendas del matorral de monte bajo, completado con un final que gesticula en descriptores de roca húmeda.
Un vino sabroso, con mucha personalidad, que hace de la fusión de merlot y cabernet sauvignon algo más que un reclamo cercano a Burdeos, más bien un vinazo del Somontano español que concede al paladar una fracción de propia identidad, de marcado terruño.
Lo califico en esta añada 2008 entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Aconsejo catarlo con calma, dejando que se exprese y guardando los tiempos que realmente merece.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

María Amparo Repiso Vallejo Sarmentero Roble 2013.




Agradezco al señor Lozano, distrubuidor de este Sarmentero Roble, y por derivación a los responsables de esta bodega vallisoletana, su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante la entrega en mano de esta muestra de su referencia, que ahora me dispongo a comentar en el blog, tras su pertinente cata y análisis personal.
Monovarietal de tempranillo, acreditando una maduración de cinco meses en barricas de madera de roble francés y americano.
Buena exposición cromática en copa parada, manifestando un color apicotada intensa con buen brillo y reflejos violáceos. Nariz que demuestra sensaciones aromáticas en plenitud, con apuntes que en primera instancia reflejan recuerdos de cerezas y fresas de mata, ampliando a pétalos de flores rojas y balsámicos, con algún insinuante guiño láctico menos percutor. Entrada en boca, esgrimiendo el dulzor frutal por bandera, desplegando señas de frescura mediante una traza de acidez bien prolongada, llenando el paladar de sensaciones pulposas, jugosas; y anudando una franca persistencia varietal. Tiene en su retronasal memoria de frura roja madura, ligeramente sazonada, con tonos balsámicos pronunciados, regaliz; y un final que habla de sapidez y fruta.
Un roble de Ribera del Duero equilibrado, que usa en su discurso de cata un imaginario megáfono capaz de ampliar los descriptores de la fruta madre hasta el final de su análisis.
Lo califico en esta añada 2013 como muy recomendable.