viernes, 31 de octubre de 2014

Bodegas y Viñedos Señorío de Aldea Albus Albillo 2013.



Mi agradecimiento sincero a los responsables de esta bodega localizada en el municipio soriano de Aldea de San Esteban por su desinteresado envío de esta muestra del Albus Albillo en edición de añada 2013, un monovarietal que refleja con buena personalidad la identidad de esta uva blanca, alta en contenido glicérico y que ya aparece mencionada en el tratado de agricultura general del autor talaverano Gabriel Alonso de Herrera, obra que fue apadrinada por el Cardenal Cisneros y que supone un amplio compendio de meteorología, salud alimentaria e incluso veterinaria.
El Albus Albillo 2013 plantea en copa parada una cromática amarillo pajiza con reflejos verdosos, dejando en su proximidad nasal recuerdos de fruta cítrica, manzana y melón, recogiendo en segunda instancia memorias florales y balsámicas, y finalizando con un punto de fragancia herbácea muy fina.
La boca se abre jugosa, con buen equilibrio entre golosas sensaciones y frescura procedente de la linea de acidez, que aporta buena racha de viveza. Tal vez en su alcance del paladar se muestre con un punto percutor por encima de lo deseado, pero su untuosidad y ese carácter glicérico logran equilibrar la balanza, apuntando una prolongada expresión y una retronasal que relata memorias de manzana verde, pomelo y ciruelas claudia maduras, con menor insinuación de melón y una finalización que abre esencias silvestres y balsámicas.
Es un vino blanco intenso, que califico en esta añada 2013 entre recomendable y muy recomendable.

Gastronomía : Hacienda Cuevas Alubia Blanca Selecta.





Agradezco a los responsables de Conservas Picuezo su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura gastronómica, mediante la entrega en mano de varias muestras de sus principales referencias, siendo en este caso las alubias blancas selectas y elaboradas mediante lenta cocción, las protagonistas principales de esta entrada del blog.
La linea Hacienda Cuevas representa un paso adelante dentro de la tradicional calidad que esta empresa familiar de la Rioja Oriental viene demostrando desde su año de fundación, el ya lejano 1918. Alubia blanca con calidad de origen, tal y como se puede leer en la etiqueta exterior adherida al frasco de cristal que permite vislumbrar el interior, con un contenido en donde la legumbre se presenta entera, sin muescas ni roturas, como por desgracia sucede en algunas otras marcas.
Origen en la provincia de Avila, posiblemente una de las más afamadas zonas de España en cuanto a cultivo de legumbre; para unas sustanciosas, cremosas y sabrosas alubias, que aparecen perfectas emplatadas, y que en mi caso, preparé con un sofrito de ajo y guindilla riojana, más algo de verdura, calabacín y zanahoria; y el compañero habitual en los cocidos españoles, el trozo de chorizo, esta vez escogido entre la amplia oferta que de este embutido podemos gozar en tierras riojanas. 
Una alubia blanca mantecosa, fina, elegante, que se deshace en la boca, con una angelical suavidad y un sabor ampuloso y bien marcado.
Calidad sin dudas de ningún tipo, además de buena composición en pro de nuestra salud, con proteínas de origen vegetal, almidón, calcio, hierro, magnesio, zinc y fósforo. Fibra y vitamina K.
No necesitan presentación. Y en el caso de Hacienda Cuevas, les garantizo que estas alubias blancas selectas, tienen el sello de una empresa con una larga y meritoria andadura profesional. Probar y repetir.

 

jueves, 30 de octubre de 2014

Domaine Rostaing Côte-Rôtie Ampodium 2009.


Figura en este blog con fecha veintiseis de junio de 2013, mi crónica de cata del La Landonne 2000 de este mismo dominio vitivinícola francés. Pude apreciarlo durante mi asistencia al salón El Alma de los Vinos Unicos, celebrado en la ciudad de Burgos, con una excelente organización.
Hoy publico esta otra referencia de Domaine Rostaing, el Ampodium 2009 Côte-Rôtie, un vino tinto que como sucede con otros vinos que estoy publicando en el blog en los últimos días, permanecía rezagado en la agenda privada de mi iphone.
La syrah del Rhône elevada a los altares por René Rostaing y su equipo profesional, mostrando un color que en copa parada despliega brillante cromática apicotada con algunos reflejos púrpura, tiene en su aproximación olfativa destellos de fruta negra madura, sazonada en alguna medida; con suaves insinuaciones florales y silvestres, estas últimas menos marcadas que las primeras, esbozando un aire especiado dulce que se integra en el perfume y que escolta de maravilla al tono de fruta negra, dominante de pleno en el conjunto.
La boca es sabrosa, con sutileza en el avance, expresando una buena traza de acidez, viveza y un punto crepitante, taninos golosos y fundentes, con una ligera astringencia, sabrosa y en caso alguno molesta. Finura, elegancia, longitud. La retronasal envía memorias de moras y bayas silvestres, hay una nota de flores violetas, pimienta negra y al final una esencia de mineralidad, que personalmente me ha planteado recuerdos de roca húmeda y grafito.
Califico en avance esta añada 2009 como más que muy recomendable.
Vinazo emotivo, sutileza privilegiada.

Cervezas : Cerveza Artesanal La Maldita.




Hace pocas fechas comentaba en este blog mis impresiones acerca de la Pilsen Ale que este elaborador cervecero manchego tuvo a bien enviarme de modo desinteresado al objeto de mi cata y análisis personal.
Hoy le toca el turno a su buque insignia, su hija predilecta, una tostada en donde la malta de cebada, el lúpulo y las levaduras, así como agua y especias, forman un conjunto en donde el sabor y el aroma resultan equilibrados, haciendo valer la personalidad propia de lo artesanal, sin concesiones a la falta de carácter ó la sumisión a las cervezas que se adivinan elaboradas a destajo.
Color marrón oscuro y brillante, con algunos reflejos ambarinos ligeros, media concentración de espuma no demasiado prolongada en escena, poblando la nariz de buenos recuerdos cítricos, tostados y florales, atisbando en el final una sabrosa fragancia balsámica.
Boca frondosa en el arranque, con la triangulación mágica bien definida, logrando emocionar por su balanza medida, con golosa frutosidad, amargor y acidez ejerciendo de audaces caballeros buscando enamorar a La Maldita, que se mece pizpireta en nuestro receptivo paladar.
Tiene fluidez que se esconde detrás de una presunta inicial densidad, alternando en la última fase de su cata los recuerdos cítricos y tostados, ya definidos en el aroma; con un golpe fino de floralidad y algunos guiños balsámicos.
Buena cerveza, la califico como muy recomendable.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Vino y Gastronomía : Bodegas Solana de Ramírez Ruiz Blanco 2013 en Restaurante La Vieja Bodega / Casalarreina (La Rioja).




Lo que distingue a un templo del buen comer, ergo un palacio del placer culinario; de un comedor cualquiera, es el buen gusto, esa virtuosa demostración de contar con el detalle para lograr que los clientes, visitantes; disfruten y quieran repetir.
La Vieja Bodega, con Angel Pérez Aguilar como capitán y timonel, es uno de esos establecimientos. Veinte años de dedicación, con diferente perfil de cocineros, pero siempre manteniendo una traza de regularidad que le confiere el sello especial, la garantía de que, quienes se sienten en una de las mesas del coqueto comedor siempre disfrutarán del momento y buscarán el instante indicado para regresar.
A mi, que llevaba un tiempo, para nada premeditado; sin dejarme guiar por la carta de este restaurante de Rioja, me ocurrió con frecuencia, y creo que tendré que avanzar mi moviola personal para que la película gastronómica de mi existencia siga obteniendo gozosos fotogramas relacionados con la gastronomía que propone este magnífico rincón del municipio de Casalarreina.
Celebrando ese veinte aniversario, me evadí mediante una armonía formada por un colosal y sabroso arroz cremoso de pulpo y calamar con velo de azafrán, un alegórico planteamiento que se adhiere a la nubes crocea de los romanos, costumbre de aquel imperio lejano de teñir el velo de las novias con el crocus. Arroz cremoso pleno de textura y sabor, con referencias untuosas, con los puntos del pulpo y el calamar insertos en el conjunto, dotando a la pantagruélica creación de un aire marinero, como de caldereta, pero suavizando su personalidad mediante la emulsión cremosa.
Quebrar con suavidad el velo de azafrán no es tal, sino más bien dejar que la cuchara acaricie amable la ligera y dorada capa externa del emplatado, amaneciendo detrás el grano, en su punto certero y zalamero. Presupongo manejo de agar agar infusionando las hebras del azafrán, haciendo como paso previo una mezcla de fondo de pescado con la gelatina vegetal natural. Después intuyo su volcado en una superficie amplia, creándose el velo maleable que quedará plenamente integrado cuando se emplaten los diferentes servicios del arroz cremoso. La primera impresión es aromática, la segunda, ya en boca; es sustanciosa, cremosa, sabrosa, y muy equilibrada.
Para acompañar este magistral arroz, y siguiendo el guión marcado por La Vieja Bodega para esta noche de aniversario, pude disfrutar de un vino blanco seco de Rioja, perteneciente a la galería de referencias de Bodegas Solana de Ramírez Ruiz y presentado en edición de añada 2013, con buena temperatura para su cata y consumo, bajo el fiel auxilio de un enfriador con hielos.
Viura riojana, con menor aporte de otras varietales blancas, fermentación alcohólica en depósitos con mimoso control de temperatura, aportando una cromática que en copa parada ofrece un tono amarillo pálido con algunos reflejos acerados y suaves verdosos menos presenciales, dejando en su aproximación aromática buenos recuerdos de manzana, cítricos y un punto de melón, menos pronunciado. Buenos matices florales acompañando a las fragancias frutales, con guiño balsámico final. Boca muy sabrosa, desengrasando el paladar en el paso, frescura gracias a una prolongada linea de acidez, le va al arroz cremoso a las mil maravillas; con envolvencia y delicadeza.
La armonía es perfecta, gracias precisamente a ese aporte de acidez que logra refrescar boca y paladar, y a esa magna nota de profundidad aromática descrita en nariz.
Retronasal que amplía en parte la lozana huella de la fruta madre, mostrando evocaciones de limón, manzana y melón, no encuentro recuerdos de plátano como he visto reflejados por parte de algún otro catador; desplegando en segunda escena notas florales, hay un guiño débil de camomila y otro algo más alzado de hinojo, finalizando con el crédito balsámico que deriva en sapidez y que prolonga las sensaciones de este buen vino en sugerente añada, de la Rioja blanca.
Lo califico como muy recomendable.
¿Qué más puedo escribir?. Sólo agradecer a Angel Pérez Aguilar y al chef Félix Sarceda, así como a todo el equipo de sala del restaurante, la buena demostración de profesionalidad con la que nos agasajaron el pasado viernes por la noche. Muchos años más, y siempre buenos vinos y sabrosas creaciones.

martes, 28 de octubre de 2014

Champagne Couche Extra Brut Dosage Zero.


Muestra catada durante mi pasada visita a la feria bordelesa Vinexpo, cuya ficha de cata permanecía dormida en la agenda privada de mi iphone y que hoy recupero para compartirla con todos mis lectores habituales.
Se trata de un dosage zero sans sucre ajouté, que se elabora por el equipo profesional de Vincent Couche, propietario del dominio; a base de una conjunción varietal de chardonnay, setenta por ciento; y pinot noir, treinta porcentual restante.
Copa parada que muestra un color amarillo pálido con algunos reflejos dorados suaves, manifestando buen despliegue de burbuja fina y de marcha regular. Nariz en donde los recuerdos de manzana se hacen bien presentes desde la primera aproximación, con señas de levaduras en segunda instancia, algunas flores y pastelería, brioche; esta última menos acentuada.
La boca es equilibrada, aportando una buena balanza entre dulzor y acidez, recorrido jugoso, con la fruta predominante, untuosidad en el alcance del paladar, volumen y amabilidad.
La retronasal apunta sensaciones de manzana golden, con una insinuación de pera de agua, flores blancas y una buena nota de pastelería, deslizando un breve punto de heno, y dejando en el epílogo una sabrosa punta de sapidez.
Lo califico entre recomendable y muy recomendable.

Cervezas : Barna Brew Cerveza Blanca Moreneta.




Comienzo agradeciendo a los responsables de este elaborador cervecero su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura gastronómica, mediante el envío de varias muestras de sus principales referencias.
En ese sentido, hoy le toca el turno a su blanche, una cerveza elaborada con agua, barley malt, lúpulos y levaduras, y un toque celestial de curaçao y otro expresivamente más comedido de hoja de laurel.
En su comienzo exhibe una buena racha de espuma blanca con corazón amarillo dorado brillante, insinúa pureza y pincela en la jarra un bella apariencia estética.
Aromática que deja recuerdos cítricos muy claros, con segunda instancia floral y un guiño balsámico no demasiado extenso. Me ha encantado la riqueza de complejidad cítrica, con retornos de naranja, flores de limonero, huella silvestre, alma de matorral, aunque, insistiendo; este detalle descriptor no sea tan intenso como el resto.
Frescura en su avance por boca, impregna la boca de lozanía, con esa versión inmaculada de la Moreneta que apuntala en el recorrido una buena riqueza cítrica y frutosa, desparpajo y viveza, buena traza de acidez, motivando en el final un amplio conjunto de recuerdos limoneros y de naranja, incluso mandarina, con un suave aire de pera roja, flores y naturaleza silvestre de montaña.
Jazmín, rosas blancas y laurel se unen para emocionar en su llegada final.
Una moreneta blanca que en verdad me ha encantado.
La califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Mi enhorabuena sincera al padre espiritual de esta cerveza, Alex Lazarowicz; y a su más que apreciable Brussels-Barcelona beer love affair.