lunes, 25 de mayo de 2015

Cava Recaredo Brut de Brut Finca Serral del Vell Brut Nature GR 2006.



Catado y degustado durante mi asistencia al salón El Alma de los Vinos Unicos, este brut de brut gran reserva en edición de añada 2006, es probablemente uno de los cavas más espectaculares que se me han presentado delante en los últimos años. Puede que al mismo nivel que otra referencia de esta misma bodega, el cava Reserva Particular Brut Nature, también gran reserva, correspondiente a la cosecha 2004, http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2015/05/cava-recaredo-reserva-particular-brut.html
Elaborado con frutos de xarel.lo y macabeu, procedentes del collado Serral del Vell, parcela que acredita un microclima, además de suelos de composición calcárea, este espumoso seco no tiene adición de azúcar de expedición, con una recolección manual de fruto y un proceso de fermentación, que en lo que respecta al xarel.lo, se lleva a buen término en barricas de madera de roble.
La expulsión de las lías de la segunda fermentación en botella se realiza a mano, sin congelar el cuello de la botella, con la eficacia artesanal que caracteriza a Recaredo.
Tras una estampa en copa parada que esgrime cromática amarillo dorada de buena intensidad y brillo, y un carbónico presente pero no altivo, aparecen sensaciones aromáticas de manzana reineta, con algunas notas de bollería y levaduras, hay señas lácticas suaves, algunos guiños florales ligeros y un fondo balsámico que redondea y prolonga su expresión del perfume.
Boca elegante desde el arranque, con una traza de acidez que profundiza en su capacidad refrescante, avanzando con untuosidad, con sensaciones de una levadura fina y prudente, algunos tonos de camomila y arbustos que se colocan por delante de los descriptores florales, largura y consistencia, siempre con la personalidad gallarda de un cava con alma de vino, detalle que expresa sin titubeos.
La complejidad frutal se abre en la retronasal, dando guiños de esa manzana ya mencionada en la fase olfativa, y de limón y pomelo, junto a un sugestivo complemento balsámico y de tímida, aunque presente, mineralidad.
Un gran brut de brut, uno de esos cavas que hacen de su personalidad la mayor de las virtudes que pueden exigírsele a un espumoso.
Lo califico como más que muy recomendable. Elegante y lleno de generosidad expresiva hacia el catador.

Cervezas : Cervesa Pirineus CTretze Obaga IPA.




Mi gratitud a Anna Lafont, Joel Bastida y Abel Sánchez por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura gastronómica, mediando el envío de varias muestras de sus principales referencias, cervezas artesanas defendidas en el mercado bajo el apelativo CTretze.
Hace algunas fechas comenté en este blog mis apreciaciones sobre la referencia pale ale, la Solana Ale, una cerveza que ya me causó una grata impresión, con aquel punto altivo y una sugestiva condición equilibrada, http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2014/09/cervezas-cervesa-pirineus-ctretze.html
Hoy le toca el turno a esta Indian Pale Ale, elegante en su estética y también en sus maneras cuando alcanza nariz y paladar, encandilando con algunos avances tostados que se comparten con guiños golosos, siempre dentro de un equilibrado tono que deja muestras de malta y del amargor del lúpulo bien marcado, que le da empaque y personalidad.
Una cerveza artesanal de cebada y alta fermentación que presenta en jarra un color dorado con reflejos intensos más oscuros que pueden definirse como madera y caramelo, buen despliegue de espuma blanca, aromática que deja memorias florales, silvestres, con apuntes balsámicos y tostados, fruta cítrica fina y un recurso descriptor final que cabalga a lomos de cierta melosidad y un tono de membrillo y ciruelas claudia maduras.
En su conjunto, hay una buena sensación bidimensional en la fragancia, compaginando dulzor y amargor, y amplificando su personalidad propia gracias a los guiños tostados que se recrean en plenitud.
Boca sabrosa y concentrada, el lúpulo marca su seña de identidad, con paso untuoso y longitudinal. Tiene notas de buena persistencia, notable envolvencia, es intensa y elegante, con una capacidad final que se amplía de bidimensional a tridimensional, con el aporte de acidez y frescura completando las notas expresivas de esta magnífica cerveza.
La califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.


domingo, 24 de mayo de 2015

Domaines Peyronie Château Fonbadet L´Harmonie de Fonbadet 2010.






Mi agradecimiento a Pascale Peyronie y a su equipo profesional y humano por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante el envío de esta muestra de su referencia L´Harmonie de Fonbadet en su edición de añada 2010.
Segunda etiqueta de château que acredita una conjunción varietal de las castas cabernet sauvignon, mayoritaria al sesenta por ciento, con la proporción restante destinada a frutos de merlot, cabernet franc, petit verdot y malbec.
Edad media del viñedo de cincuenta años, con asentamiento en suelos de grava de garonne, ocupando una extensión de terreno de dos hectáreas.
Tras la vendimia, con las uvas ya en bodega, se procede con una maceración que se extiende durante un periodo de entre veintiocho y treinta y cinco días, fermentación maloláctica en depósito y una crianza de dieciocho meses en barricas de madera de roble francés de los bosques Allier y Nevers.
En copa parada manifiesta una cromática apicotada intensa con reflejos púrpura y grana, desliza en nariz recuerdos aromáticos de fruta roja y negra maduras, segunda instancia que defiende memorias de fragancia especiada dulce, tonos tostados y de granos de café, finalizando con alguna esencia balsámica que redondea el conjunto.
Boca que arranca con la personalidad de la fruta marcando el avance, buena traza de acidez, cierta sensación de rusticidad que a medida que progresa la cata va afinando maneras, alguna credencial secante durante su alcance del paladar, con buena persistencia y cierta dosis de envolvencia.
Equilibrado en los modos, con la influencia de la madera bien contrastada, dejando que sea la fruta quien dirija la cata.
Retronasal que envía tonos de ciruelas rojas y frambuesas, con algunos tonos de vainilla, suaves tostados, con menor intensidad de los descriptores cafeteros acreditados en la fase olfativa, acabando con guiños balsámicos, regaliz.
Sapidez en los retornos finales.
Lo califico en esta añada 2010 como recomendable.

sábado, 23 de mayo de 2015

Kir-Yianni Estate Akakies Rose Wine 2014.




Mi gratitud a los responsables de esta bodega helena por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante el envío de varias muestras de sus principales referencias.
Con dos bodegas, ambas localizadas en la Macedonia central, Naoussa y Amyntaio; Kir-Yianni defiende en el mercado este vino rosado, elaborado de modo monovarietal con frutos de la casta xinómavro, la principal uva tinta de los viñedos griegos.
Acogido a la denominación de origen Amyndeon, la fruta que da vida a este vino surge de viñas plantadas a una altitud media de setencientos metros sobre el nivel del mar, en suelos pobres de composición arenosa.
En su vinificado se incluyen dos procedimientos, el primero del contacto con las pieles, y un aporte adicional menor de sangrado por fermentación del vino tinto, con estricto control de temperatura y mediando una posterior maduración de tres meses con lías y preceptivo battonage.
Muestra en copa parada un color rosa intenso con reflejos asalmonados y frambuesa, deslizando en su cercanía olfativa plenos recuerdos de frutas rojas en sazón, con suaves retornos aromáticos florales y un punto final balsámico que redondea su condición.
Boca golosa, con la esencia de la fruta madre bien perfilada, expresa una guía cítrica en el avance, con frescura y empaque, concentración y longitud.
Retronasal que habla de fresa de mata, cerezas y frambuesas, con algunas evocaciones de flores rojas y violetas, y una memoria final que personalmente me ha recordado a una sabrosa porción de veraniega sandía.
Tras un tono cítrico perfila un final pleno de sapidez, que sirve de elegante epílogo a este vino, que en su edición de añada 2014 califico como muy recomendable.

Compañía de Vinos Telmo Rodríguez El Transistor Verdejo 2013.




http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2012/11/compania-de-vinos-telmo-rodriguez-el.html

Vino catado durante mi reciente asistencia al salón El Alma de los Vinos Unicos. Adjunto, en el enlace que encabeza la presente entrada del blog, crónica de cata de la edición de añada 2010, reafirmando mi costumbre de enlazar cosechas diferentes de la misma referencia, en lo que más que un ejercicio comparativo, identifico un ejercicio personal de diferenciación, buscando confirmar las sucesivas condiciones de cada vendimia, que como es sabido y no me canso de repetir, caracterizan la personalidad de una zona, de un elaborador y por supuesto de los agentes externos que deben condicionar el carácter de una buen vino, año tras año.
El Transistor Verdejo en esta cosecha 2013, con el firme pulso de Telmo Rodríguez avalando su espacio en el mercado y con la leyenda que acredita a un aparato de radio usado para espantar a los jabalíes de las cepas, se elabora de modo monovarietal con uvas de la casta verdejo, procedentes de vendimia en el Paraje El Monte, situado en la muy vinosa zona de La Seca.
Cepas con una antiguedad media de sesenta años, asentados en suelos de composición caliza y cascajosa, que se expresan mediante una recolección manual del fruto, vinificado con levaduras autóctonas y una fermentación en fudres y barricas de diferentes tamaños, depósitos de acero inoxidable y de hormigón.
Maduración por un periodo de nueve meses, exhibiendo en copa parada una cromática amarillo pálida con algunos reflejos verdosos y acerados, buena estampa de brillo, deslizando en nariz notas que recuerdan fruta blanca de hueso y citrica, recuerdos lácticos finos, herbáceos, florales y balsámicos, cerrando con una memoria de fragancia mineral bien marcada.
Arranque en boca que expresa buena condición de fruta, prolongada traza de acidez, despliega notable racha de frescura en el avance, con envolvencia y untuosidad, tonos lácticos en el alcance del paladar, con el punto cítrico aportando buena personalidad y largura.
La retronasal anuncia recuerdos de melocotón de viña, mousse de limón, jazmín y más débil camomila, finalizando con resinas, arbusto de monte bajo y una expresión mineral alzada que refleja un punto salino y muy sugerente.
Me parece a título personal una añada superior a la del 2010, y la califico como muy recomendable.
Un verdejo peculiar, que acredita una personalidad llena de encanto y condición.

viernes, 22 de mayo de 2015

Dominio de la Vega Paraje Tornel 2012.






Mi gratitud a los responsables de esta bodega acogida a la denominación Utiel Requena por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediando el envío de varias muestras de sus principales referencias, algunas de las cuales ya comenté en este mismo blog tras su pertinente cata y análisis personal.
Le toca hoy el turno a este Paraje Tornel en edición de añada 2012, un monovarietal de la casta bobal, elaborado con frutos procedentes de la parcela que da nombre a esta referencia, y de unos viñedos que acreditan una edad media de cincuenta años y que se hallan localizados a una altitud de setecientos cincuenta metros, asentados en suelos de composición arcilloso calcárea.
Recolección manual de los frutos, con individual elaboración de cada finca del Paraje Tornel, con una primaria maceración prefermentativa durante cuatro jornadas a baja temperatura, siguiendo con el fermentado alcohólico en depósitos de acero inoxidable observando control térmico, y continuando con un trasiego, pasando después a barrica donde se inicia la fermentación maloláctica.
Maduración posterior en barricas de madera nueva de roble francés durante un tiempo de doce meses, con un afinado en botella por idéntico periodo antes de su salida al mercado.
En copa parada muestra un color apicotado intenso con buenos reflejos cromáticos violáceos, expresando amplios descriptores aromáticos de fruta negra en sazón, con guiños silvestres en segunda instancia y un repertorio sugerente de perfume balsámico que desemboca en un punto final en donde se abren recuerdos de fina mineralidad.
La influencia de la madera queda relegada a un segundo plano e incluso a una segunda aproximación, reflejando retornos lácticos y alguna sensación débil de tostados finos y torrefactos.
Boca golosa y profunda, con una equilibrada nota de acidez que abre un nítido apunte de frescura, sabroso y concentrado en el avance, con los taninos golosos y pulidos, con un guiño de amargor que sirve a los intereses de la prolongación de las sensaciones que expresa el vino.
Buena seña de prolongación, la fruta impera de principio a fin, memorias retronasales de ciruelas negras y moras, gesto láctico bien apañado, con un giro silvestre, arbustos, y balsámico, regaliz, que finaliza amplificando una evocación de sugestiva mineralidad y sapidez.
Uno de esos vinos que se bebe con facilidad y que aporta al catador la sensación de estar delante de un equilibrado homenaje a la bobal, facultando que la botella se acabe con rapidez y con la satisfacción plena de todos los presentes.
Lo califico en esta añada 2012 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

jueves, 21 de mayo de 2015

Mandrágora Vinos de Pueblo Tragaldabas 2013.




Una auténtica gozada catar y degustar vinos como el que ocupa el protagonismo de esta entrada de hoy en el blog, que recoge ya desde su mismo nombre de bautismo, Tragaldabas, parte de la leyenda y el folklore castellano leonés, mencionando de ese modo al Tío Tragaldabas, que en otras zonas de España admite otros apelativos como el bilbaino Gargantúa ó el pamplonés Caravinagre.
Muñeco de amplias fauces y aparatosa morfología en cuyo interior posee un tobogán por el que los niños de muchas generaciones nos hemos deslizado sirviendo de jovial y fingido alimento al orondo personaje.
Los cuatro amigos que se cobijan detrás de Mandrágora Vinos de Pueblo, nombre que me encanta; Silvia, Rebeca, Nacho y César presentan en sociedad este vino, que tuvo su primera añada en el 2012 y que ahora continúa desplegando toda su personalidad con la edición de cosecha 2013, amparado en frutos de las castas varietales rufete y en menor proporción aragonés, procedentes de vendimia en viñedos seleccionados y localizados en los términos municipales de Molinillo, Garcibuey y Miranda del Castañar, asentados en suelos de composición granítica, pizarrosa y corneana.
Fermentado con levaduras autóctonas y en parte manteniendo la uva entera, raspón conservado, mediando diferentes macerados.
Acredita un periodo de nueve meses en tinos de madera nueva de roble francés y en barricas usadas de idéntico perfil.
En copa parada ofrece una cromática apicotada suave con reflejos grana e incipientes rubídeos, deslizando en nariz sensaciones que recuerdan a fresas de mata y frambuesas, algunos detalles de flores rojas y violeta, guiño especiado y tono cremoso, láctico, que aparece detrás de los matices que desarrolla la fruta madre. Finaliza con algunas evocaciones de fragancia silvestre, arbusto de monte bajo.
La fruta y su intensidad se recrean en la boca, con una entrada golosa, suave y bien perfilada, la nota jugosa de la rufete se amplifica en el avance, mostrando una sustanciosa y cordial frescura, viveza que exhibe algunos credenciales que definiría como crepitantes, amable en su progresión, sabrosa percepción.
Uno de esos vinos que derrocha franqueza desde el principio al final de la cata, con sugerente retronasal que amplifica las notas presenciales del perfume y que hace de los matices frutales la principal y prioritaria virtud.
Las fresas de mata y las frambuesas aportan una memoria de frescura intensa, con las notas florales ejerciendo de efectiva escolta, anoto fina sensación de lácticos con frutos rojos, finalizando en una tímida nota de naturaleza silvestre que deja un epílogo cargado de personalidad.
Me ha encantado este vino, tras su correcta amabilidad, se esconde el más que indisimulable deseo de estos cuatro amigos de alcanzar al consumidor con sinceridad enológica, condición y hermosa sutileza.
Agradezco a Silvia Rocher su atenta explicación a pie de mesa de cata, de las características de este Tragaldabas 2013 y para sus compañeros de aventura, Rebeca Talavera, Nacho Jiménez y César Ruiz envío un caluroso saludo y mi sincera enhorabuena por este hijo vitivinícola que al menos a mi, me ha concedido la ventura de pensar que los vinos de siempre aún existen y tienen espacio en este mundo, a veces tan complejo.
Lo califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Tragaldabas ó la excelencia a través de la simplicidad.