lunes, 29 de agosto de 2016

Bodega Hiruzta Txakolin Gorria Cosecha 2015.




A pocos kilómetros de la localidad fronteriza de Irún, en el barrio de Jaitzubia, ya en las lindes de Hondarribia, se levanta el edificio de la bodega Hiruzta, lugar que pude visitar la pasada semana, guiado por la amable Marina, una anfitriona excelente que supo transmitirme en poco tiempo la filosofía y los modos de trabajo de un equipo profesional y humano que representan la relación histórica de la marinera población guipuzcoana con la viña y con las castas varietales hondarribi.
Con la mayor parte del viñedo en propiedad rodeando el dominio, y como bien apuntó Marina, otras hectáreas en la cercana Zarauz, pude catar en su compañía varias referencias de la bodega, comenzando por la que hoy ocupa el protagonismo principal en esta entrada del blog. El Hiruzta Txakolin Gorria, en su edición de añada 2015 se elabora mediante una conjunción de uvas de las varietales hondarribi zuri y hondarribi beltz, mediando una selección de la fruta en el campo, con desgranado y estrujado cuando las uvas llegan a bodega, y un posterior proceso de maceración en depósito bajo control de temperatura, que se prolonga durante un plazo de entre cuatro y seis horas. Sangrado del mosto y comienzo de la fermentación alcohólica en idéntico continente, finalizando con suaves estabilizado y clarificado.
En copa parada exhibe un cromatismo rosa cobrizo, con reflejos piel de cebolla y suaves asalmonados, manifiesta en su proximidad aromática nostalgias de frutos rojos en sazón, eje cítrico y algunas señas que evocan pétalos florales rojos y blancos, fondo balsámico y algunas sensaciones muy ligeras de fragancia silvestre. Buena complejidad, equilibrada, con la fruta predominante, notas de viveza y lozanía. La boca abre golosa, con un magnífico balance jugoso, traza de acidez longitudinal, despliega frescura. Hay un fino lecho de untuosidad, por momentos se establece un vaso comunicante entre la fruta y un guiño láctico, este más insinuante que marcado. Buen gesto de persistencia, con la retronasal hablando de cerezas, fresas y ciruelas rojas, piel de naranja, fruto de la granada, anoto algunas evocaciones de rosas rojas e hinojo, finalizando con una equilibrada sapidez y una lejana brisa que recrea mineralidad, en menor medida que el resto de los descriptores.
Lo califico en esta añada 2015 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

domingo, 28 de agosto de 2016

Bodegas Arlanza Dominio Manciles Roble 4 meses Cosecha 2014.





Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega de la denominación de origen Arlanza por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de algunas muestras de sus referencias presentes en el mercado, al objeto de mi cata y análisis personal.
Tras catar y comentar recientemente el vino rosado en su edición de añada 2015, hoy le toca el turno a este Roble 4 meses que en su referente de cosecha 2014 plantea una base varietal mayoritaria de la casta tempranillo, con menor aporte de uvas de cabernet sauvignon.
Los cuatro meses de maduración en barricas de madera de roble están muy bien integrados en el conjunto, dejando en copa parada tras su primer servicio un cromatismo apicotado intenso con reflejos violáceos y púrpura, manifiesta en su proximidad aromática recuerdos muy limpios y frescos de fruta roja y negra en sazón, con una ligera nota especiada, vainillas, y el perímetro del perfume en clave balsámica. Tiene la justa complejidad para resultar equilibrado y garantizar un amplio recorrido por un camino descritori en donde la fruta alcanza la mayor cota de protagonismo. Los matices del roble aportan pero siempre en segunda linea. Boca sabrosa y amable, finura en el avance, con buena frescura y una traza de acidez longitudinal y bien delineada, untuoso en el alcance del paladar, deja notas de crema y desliza una buena personalidad encaramando la fruta madre al primer plano.
Taninos maduros y pulidos, con una sugerente persistencia y una retronasal que abunda en recuerdos de cerezas, moras y fresas, punta ligeramente floral y un guiño de vainillas y cremosidad que conduce la cata hasta el perímetro balsámico, regaliz, que prolonga y redondea el conjunto.
Lo califico en esta añada 2014 entre recomendable y muy recomendable.
Vino amable y con niveles óptimos de finura y equilibrio.

sábado, 27 de agosto de 2016

Agrícola Aubacs i Solans Sindicat La Figuera Vi Rosat 2015.




Proyecto de recuperación de la actividad vitivinicultora de La Figuera, con un vino rosado de la varietal garnacha que surge de la vendimia de frutos procedentes de viñas que acreditan una edad media de entre treinta y ochenta años. Proceso tradicional de vinificado, usando los lagares soterrados de cemento que en la década de los setenta ya eran empleados en las elaboraciones, en donde se lleva a cabo la crianza durante un periodo de ocho meses. Pasado y presente, emoción asegurada.
En copa parada describe un cromatismo rosa cobrizo con reflejos piel de cebolla y más tímidos asalmonados, limpieza y brillo. Nariz que proclama nostalgias de frutos rojos en sazón, matiz cítrico central en la fragancia que exhibe recuerdos de piel de naranja, prolongando a pétalos florales blancos y rojos, con un perímetro balsámico que motiva evocaciones de hinojo y algún guiño silvestre.
Buena complejidad y sensaciones de lozanía y de sabrosa fruta.
La boca abre con jugosa expresión, equilibrada acidez que desarrolla amplios matices de frescura, una racha de melosidad que abraza el paladar. Media alta nota de persistencia, y en la retronasal escenas de frutos rojos en sazón, cerezas y grosellas, con la piel cítrica de naranja levemente confitada y un retorno balsámico que junto a algunos gestos silvestres, hierbas aromáticas, dan profundidad y buena longitud al vino.
Un vi rosat del Montsant que en esta edición de cosecha 2015 merece la calificación de entre muy recomendable y más que muy recomendable.
¿Qué tendrá la garnacha que logra dar a los vinos rosados tanto empaque?.
Siempre lo digo, mis rosados favoritos, los monovarietales de garnacha.

Celler Bàrbara Forés Rosat 2015.




Garnacha tinta como base varietal mayoritaria, con menores aportes de syrah y samsó, formulan la esencia de este vino rosat de esta bodega de Gandesa, acogida a la denominación de origen Terra Alta. Tras la vendimia se procede, con la llegada del fruto a bodega, con una maceración pelicular en frío de veinticuatro horas, seguido por un sangrado del mosto y veinte días de fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable.
En copa parada plantea un cromatismo rosa frambuesa intenso, limpio y brillante, con algunos reflejos grosella, dejando en la proximidad aromática recuerdos de frutos rojos golosos, eje cítrico que prolonga la fragancia frutal y que desemboca en nostalgias florales de rojo pétalo y alguna esencia silvestre menos marcada. De fondo presencio evocaciones balsámicas que apuntalan el perfume del vino y le dan buena viveza aromática, además de prolongación. La boca abre sabrosa, con las señas de la fruta madre, esa garnacha rolliza y golosa, bien planteadas, buena traza de acidez, frescura en el avance, un guiño que trae nostalgias ligeramente lácticas, parece asomar un recuerdo de natas que se afianza más en la retronasal. Cerezas, fresas de mata y frambuesas, pétalos rosales rojos y una sugerente brisa de rosas rojas bañadas por un rocío matutino, frescas y lozanas.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.
Emocionante y lleno de viveza canto a la sabrosa garnacha, intenso y fresco.

Txakolí Txomin Etxaniz Cosecha 2015.



http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2015/01/txakoli-txomin-etxaniz-cosecha-2014.html

Catada la añada 2015, abro esta entrada del blog con un enlace que comunica con mis impresiones sobre la edición de cosecha previa, la del 2014. La familia Txueka al frente de una referencia que simboliza desde tiempo atrás la calidad y el equilibrio en la denominación de origen Getariako Txakolina, con treinta y cinco hectáreas de viñedo en propiedad localizadas en las inmediaciones del municipio que fue fundado como villa, entre 1180 y 1194 por el rey Sancho VI de Navarra.
Referencias históricas ligan a Domingo de Etxaniz con labores de viticultura en Getaria, allá por el año 1649, por lo que es evidente que la bandera de esta bodega tiene acreditados antecedentes que la convierten en uno de los buques insignias de la denominación, no sólo por la impecable condición de sus vinos.
Las hondarribi tratadas con mimo, enlanzando en copa parada con un cromatismo amarillo pálido y brillante, con algunos reflejos verdosos, buena intensidad frutal en su proximidad aromática, dejando nostalgias de manzana verde y cítricos suaves, recuerdos de segunda instancia que se inician con retornos de pera de agua, flores blancas y señas herbales ligeras, bien integradas en el conjunto de ñla fragancia. Fondo balsámico que redondea el conjunto, abriendo en boca con los retazos típicos de la acidulante personalidad natural del txakolí, expresión equilibrada que aporta empaque al vino. Ensalzo su virtud de equilibrio, una fina untuosidad, una más que evidente personalidad y esa condición impecable que añada tras añada nos deja en el interior de la copa un vino digno de aplauso. Retronasal que habla de manzana, limón, pera y ciruelas claudia, pétalos florales blancos, balsámicos y un apunte herbal suave.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.

viernes, 26 de agosto de 2016

Château Filhot 2009.




Agradecimiento al Conde Henri de Vaucelles, actual propietario de la maison Château Filhot y descendiente del fundador del dominio bordelés, Romain de Filhot, quien lo creó en el año 1709, y a su equipo profesional y humano, por la desinteresada colaboración con este espacio de divulgación de la cultura del vino, mediando el envío de algunas muestras de este estupendo vino blanco dulce, un Sauternes, al objeto de mi cata y análisis personal.
Estas muestras me fueron enviadas ya hace algún tiempo y sólo la paciencia de quien sabe qué tiene realmente delante suyo, ha logrado reservarlas hasta que ahora en pleno mes de Julio de 2016, quise levantar el corcho para dar luz a un tesoro de la vitivinicultura francesa y por ende internacional, que además pude compartir con unos buenos amigos y armonizar, gracias a la generosa aportación de Antón, con un esplendoroso a la par que sabroso foie gras entier mi-cuit de pato del elaborador Delicass. Si existe una armonía gastronómica que siempre he admirado y que personalmente me parece una de las cinco mejores conocidas, es esta, redonda, precisa, sabrosa y llena de prologación.
En lo referente al vino, estamos delante de una conjunción varietal de las castas sémillon, mayoritaria, y aportes complementarios de sauvignon blanc, y en menor medida muscadelle. Fruta vendimiada en las sesenta y dos hectáreas de viñedo que el château posee en propiedad, localizadas en el sur de la apelación con laderas orientadas al suroeste. Tras la cosecha manual, y tras la llegada de la fruta a bodega, se procede con la fermentación alcohólica que tiene lugar en depósitos de acero inoxidable de cincuenta hectolitros, bajo control de temperatura. El tiempo de fermentado oscila entre los diez y los treinta días, dependiendo de cada varietal. Diez meses después se lleva a cabo una suave filtración y a los catorce la fusión de las varietales, iniciando la maduración que se lleva a buen término durante dos años, usando barricas de madera de roble francés Allier, de la que al menos un tercio es nueva.
En copa parada exhibe un estético cromatismo amarillo dorado intenso, con señales ópticas claras de concentración, desplegando en la cercanía aromática nostalgias en plenitud de fruta cítrica confitada y drupas navideñas ligeramente acompotadas, especiados en segunda fila, con algunas flores secas y un retorno de frutos secos de medio tostado.
Hay una equilibrada fragancia melosa, recuerdos de membrillo y flor de naranjo, todo ello en una segunda copa, cuando la botella ya lleva abierta un rato y el contenido se ha atemperado.
Boca sabrosa, provoca la salivación, tiene viveza y frescura en el avance, con la punta glicérica que aporta empaque y expresión, envolvencia, pegada y alcance. Magnífica seña de persistencia, la frescura de la sauvignon blanc se deja sentir. Retronasal impecable, con los recuerdos confitados y acompotados de la fruta que te seducen, con la miel y los frutos secos enamorando, algunas flores amarillas secas y los especiados y los tostados completando la exhibición.
Uno de esos Sauternes que te hacen aplaudir y que tras su cata, acompañado de un filete de foie gras mi-cuit, resulta deslumbrante.
Lo califico en esta añada 2009 entre muy recomendable y más que muy recomendable,

jueves, 25 de agosto de 2016

Bodegas Paco García Experiencias/ Graciano 2011 Edición Limitada.






Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega afincada en el término municipal de Murillo de Río Leza por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de varias muestras de sus referencias en nuevas ediciones de añada y en el caso de este monovarietal de la casta graciano, en su referente crianza en año de cosecha 2011, una novedad que aparece en el mercado dispuesta a rendir homenaje a una de las castas con más enfoque riojano y de mayor tradición histórica en las elaboraciones de ayer y hoy, acompañando al tempranillo y también de modo individual. La edición limitada de este vino tinto crianza surge de una fruta vendimiada en una finca propiedad del dominio, localizada en Jubera de Río Leza, situada a una altitud media de cuatrocientos quince metros sobre el nivel del mar, acreditando una maduración de seis meses en barricas de madera de roble francés con quinientos litros de capacidad y un año en barricas de doscientos veinticinco litros, sumando veinticuatro meses más de afinado en botella antes de su salida al mercado.
En copa parada afirma un cromatismo apicotado de notable intensidad, con reflejos púrpura y algunas insinuaciones grana, desliza en nariz nostalgias de fruta negra en sazón, con una memoria aromática que llega a continuación y que a título personal me ha recordado a higos de junio, brevas, dejando en segundo plano protagonismo a evocadoras notas especiadas, pimienta, y un fondo balsámico y con matices de arbustos silvestres.
Boca fina y golosa, la graciano bien domada, como afirman desde la bodega con orgullo, y puedo añadir que sin duda bien trabajada en el campo, habida cuenta de las dificultades que a título agrario genera esta cepa, con buena seña de acidez, prolongada y marcando su viveza natural, taninos maduros y pulidos, paso amable y muy buena condición en cuanto a persistencia.
La retronasal habla de moras, arándanos y ciruelas negras, con segundos descriptores que hablan de esos higos del mes de Junio, matices balsámicos y silvestres y una brisa especiada a pimienta que redondea el conjunto, añadiendo suaves notas de sapidez.
Lo califico en esta añada 2011, crianza de Rioja edición limitada, como muy recomendable.