domingo, 29 de mayo de 2016

Aceites Finca Malzapato AOVE Varietal Royuela 2015




Es siempre un auténtico lujo colaborar con elaboradores y artesanos alimentarios como los que hoy ocupan el protagonismo de esta entrada del blog, la familia Martinez, enlazada con la pasión por el trabajo bien hecho, con un mimo que da como frutos una amplia galería de propuestas queseras y ahora también unos aceites de La Rioja, surgidos de los olivares de Finca Malzapato, una extensión de terreno de cultivo que se localiza a una altitud sobre el nivel del mar de quinientos metros, mecido por la singularidad climatológica de una transición continental.
Dos aceites, traigo hoy al blog mis conclusiones personales sobre este monovarietal de la aceituna royuela, que alzan con franqueza y condición las peculiaridades de dos castas olivareras muy enraizadas con La Rioja desde tiempos pasados : la Arbequina y la ya mencionada Royuela.
Finca Malzapato Royuela AOVE , correspondiente a la edición de cosecha 2015, monovarietal de una oliva también mencionada como royal y bermejuela, y que además está siendo investigada en base a una probable sinonimia con la casta Arróniz.
Su nombre supone una derivación de rojal, por el color que toma el fruto por efecto de la maduración, habiendo progresado con el tiempo hasta royal y Royuela.
Recuperada del olvido e introducida en el mercado gracias al vigor y condición que ella misma plantea y a las investigaciones del Consejo Regulador Aceite de La Rioja, la Royuela emparenta con la tradición de una región española que tuvo en el pasado en esta varietal, un referente oleícola de extraordinario valor culinario.
Tras el servicio en vaso de cata ofrece una estampa de buena concentración, se intuye más untuosidad que la ya demostrada por el monovarietal de Arbequina. Amanece en la cercanía olfativa con recuerdos de hierba verde fresca recién cortada, algunos enlaces que evocan tomate y un guiño cítrico muy sugerente que envuelve al resto, marcando buenas dosis de frescor en el perfume.
Menos complejo que el óleo de Arbequina, aunque no por ello menos intenso.
Boca que abre sensacional, con amable y rotunda percusión en la que florecen sensaciones picantes y ligeramente amargas dentro de un cauce untuoso y pleno en cuanto a llegada. Goloso a la par que
gozoso matiz gustativo que parece responder a un primerizo guiño de sutil amargor y a una prolongada y fervorosa guía picante que conduce su avance y que deja en el epílogo un lecho en donde las influencias del fruto se recrean en toda su extensión. Vivaracho, sabroso, hace salivar, emoción garantizada. Ofrece un derroche de personalidad propia, digno de mención.
Su paso glicérico deja abierta la vía retronasal que deja recuerdos herbales verdes, cítricos afinados y antes de esos sabrosos puntos amargos finos y picantes sápidos, un matiz que puede identificarse con almendra fresca.
Es afrutado maduro, un paso más allá en esta condición que el Finca Malzapato de Arbequina y también astringente, aunque esta característica en una seña apacible y bien integrada en el conjunto.
La gloriosa triangulación que genera entre amargo, picante y goloso, convierte a este monovarietal de
la aceituna Royuela en un canto a la intensidad gustativa.
Califiqué este aceite de oliva virgen extra como una versión masculina e intensa de Finca Malzapato, dejando su engarce femenino para el AOVE de Arbequina, menos contundente.
Esa equilibrada y sabrosa condición picante logra transmitir sapidez, provocando la salivación, motivando recuerdos campestres y seduciendo en las distancias corta y larga gracias a una grandilocuencia expresiva propia e inalterable.
Lo califico en esta edición de añada 2015 como más que muy recomendable.



Aceites Finca Malzapato AOVE Varietal Arbequina 2015




Mi agradecimiento a la familia Martínez por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura gastronómica mediante la entrega en mano de dos muestras de sus óleos, los sabrosos y bien afinados Finca Malzapato, Arbequina y Royuela, eficazmente compatibles y buen merecedoras de una cata comparativa, cuyo resultado final deja el emocionante poso de compaginar sensualidad y sutileza, arbequina, con empaque y orgullo oleíco, royuela.
Finca Malzapato Arbequina AOVE , edición de añada 2015, óleo procedente de cultivo ecológico que se elabora mediante extracción en frío, monovarietal de una oliva originaria de Palestina que fue introducida en España en el siglo XVII por el Duque de Medinaceli y que en nuestros días está muy arraigada en la Rioja.
Bella estampa tras el servicio en vaso de cata, dejando en su cercanía aromática recuerdos frescos y frutados verdes de buena intensidad, con más suaves maduros que equilibran la fragancia y que se identifican con una buena franqueza varietal. Deja algunos testigos que relaciono con recuerdos de mata de tomate, hierba fresca, plátano y que consolidan una balanza olfativa que reúne en torno a si nostalgias golosas, dulces, con un balsámico amargor, propio de los aceites de Arbequina.
Describe también algunas notas evocadoras de huerto, de primavera rural y de silvestres esencias, herbales aromáticas que plantean en nuestra galería privada de imágenes y recuerdos el color verde campestre y botánico. Mostajo sonserrano en lontananza.
Equilibrado y con intención serena, amable en cuanto a complejidad.
En una segunda cercanía nasal se incluyen también prolongaciones que evocan hoja de higuera y que abren un menos marcado tono de frutos secos, almendra y piñón.
Entra en boca con óptima sensación de fino y sugerente amargor, certera fluidez bajo un velo de consistencia y buena concentración del fruto. Empaque en forma y fondo, óptima proyección, con la persistencia bien planteada, los descriptores retronasales coinciden con la expresión olfativa,
anuncian con especial protagonismo estampas que recuerdan tomatera, hierba fresca y balsámicos, siendo estos últimos los encargados de prolongar, sin perder de vista las memorias frutales, la capacidad expresiva del aceite.
Un monovarietal de Arbequina que puebla los sentidos de buena intensidad aromática y
gustativa,siempre manteniendo los niveles precisos de equilibrio entre golosura, amargor y por ende de una envidiable calidad de la fruta madre empleada en su elaboración.
Lo califico en esta añada 2015 entre muy recomendable y más que muy recomendable.
También recomiendo jugar al ejercicio gustativo de catarlos juntos, verán que la cultura del aceite es también muy grande. Aprender, disfrutando.



sábado, 28 de mayo de 2016

Compañía de Vinos Telmo Rodríguez Lanzaga 2010


Tres añadas consecutivas de esta referencia riojana del incansable Telmo Rodríguez, todas ellas catadas en diferentes ediciones de la semana del vino de la localidad de Ollauri. 2008, 2009 y en esta oportunidad la relativa a la cosecha 2010, un vino que como no podía ser de otro modo cuando de cultura del vino y mimo profesional se trata, me ha resultado diferente a las ediciones de añada anteriores, con su propio cauce de personalidad propia.
Tempranillo, graciano y garnacha, variedad de composición de los suelos donde se asientan las cepas que patrocinan el fruto, con replanos sobre areniscas, pedregosos, calizos y de limosa textura, localizados a una altitud que oscila entre los quinientos y los seiscientos metros.
Cultivo con matices biodinámicos y uso de levaduras autóctonas, mediando en la maduración de dieciocho meses, fudres de mil quinientos litros y barricas de madera de roble de doscientos veinticinco litros.
Tal vez sea, de las tres mencionadas, la añada que recluta mayor sutileza, mayor empaque femenino, con una seña de maduración en madera que le aporta hidalguía, notable elegancia, comedido perfil añejo en clave de buena balanza fruta y roble.
Cromatismo apicotado de buen color y brillo, con reflejos grana e incipientes rubídeos. Nariz que asoma en la primera cercanía nostalgias de fruta roja madura y ligeramente confitada, especiados y tostados finos en segunda instancia, nota breve de frutos secos, balsámicos y un fondo de cuero limpio. Boca que amanece con la fruta roja alzada, suavidad y terciopelo en el avance, buena seña de acidez, untuoso y equilibrado, apéndice graso que conduce a unos taninos maduros y finos, franca nota de persistencia, se atisba la presencia de la garnacha cuando el vino alcanza el paladar, ó al menos a mi me lo parece. Retronasal que abunda en nostalgias de cerezas y ciruelas rojas confitadas, brisa suave licorosa, guindas, y después un decreto procedente de la influencia de la madera usada en su maduración, con especiados y tostados, fondo balsámico de regaliz y epílogo de cuero limpio.
Lo califico en esta añada 2010 entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Una estupenda exhibición de vino de Rioja.

Adega Maior de Mendoza Fulget Albariño 2015



Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega familiar acogida a la denominación de origen Rías Baixas por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de varias muestras de sus referencias principales, al objeto de mi cata y análisis personal. Bajo el mando enológico de Cristina Mantilla, este Fulget en su edición de cosecha se elaboró en perfil monovarietal con uvas procedentes de quince hectáreas de viñedo agrupado en la legendaria zona del Valle del Salnés, con una edad media de las cepas de veinticuatro años.
Vendimia manual con traslado frigorífico de la uva a bodega, en donde se procede con una maceración pelicular en frío de cinco horas. Fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, que se prolonga durante poco más de veinte días, acabando con una maloláctica en idénticos continentes.
En copa parada afirma un cromatismo amarillo pálido y brillante con reflejos verdosos, nariz que lleva enviando recuerdos de fruta cítrica, manzana y albaricoque, apunta en segundo plano aromático avales florales blancos y arrullos balsámicos y herbales, estos de menos marca.
Buena profundidad en el perfume, arrancando en boca con señales de golosura y equilibrio. Traza de acidez con prolongación, ciertas notas de untuosidad, con media envolvencia y un medio alto punto persistente. La retronasal habla de manzana verde madura, limón y menos intenso albaricoque, un fondo de ciruelas claudia, camomila y ortiga blanca, débil hinojo y alguna nostalgia de hierbas silvestres.
Acredita buen nivel de llegada y alcance, lo califico en su añada 2015 entre recomendable y muy recomendable.

Artisau Garagardoa Alluitz Strong Ale



Una nueva hija del elaborador Josemi Buisán, nacida para agradar a quienes buscan a través del aprecio y consumo de una cerveza, unos minutos de relajo e intensidad.
La Alluitz se elabora, como me cuenta su padre espiritual, usando tres tipos de malta, la base Viena, y algo de cristal 150 y de melanoiden. Para los lúpulos se eligieron summit y pilgrim, buscando con buen criterio, un punto equilibrado de amargor e intensidad en el sabor, y para un suave y certero dry hopping, cascade y chinook.
La primera presencia en copa deja claro que estamos delante de una cerveza potente que además mantiene un balance aromático perfecto, fuerte pero preciso, sin dejar escapar notas excesivas. Buen despliegue de espuma blanca marfileña, con cromatismo marrón, reflejos bronceados y alguna insinuación naranja oscura menor. Cuadro de fragancia que presume de equilibrada complejidad, recuerdos de cereal, cítricos, fuente fina de melosidad, pasas y un guiño que uno de los presentes memora como las mismas ó parecidas evocaciones que puede dar un vino del Marco de Jerez. Hay generosas aproximaciones a frutos secos tostados, pero sobre todo un alma balsámica que le da personalidad. Boca firme que arranca con una triangulación magnifica de dulzor, amargor y más comedidas señas cítricas, refleja frescura a través de un lecho que enarbola envolvencia y volumen. El paladar aprecia y siente.
Sensaciones de grado alcohólico bien integradas en el conjunto, con el fondo final agradecido en una traza de amargor que alarga la expresión pero sin la pesadez de otras cervezas, afinado y bien delineado.
Si algo tienen las cervezas de Josemi es equilibrio, una balanza tanto aromática como gustativa que se descubre tratada con mimo por su creador.
Poca producción, todo un lujo tener acceso a estas etiquetas.
La califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.

viernes, 27 de mayo de 2016

Domaine de Cézin Blanc 2015




Tercera de las muestras enviadas de modo desinteresado por Amandine y Xavier Fresneau, al objeto de mi cata y análisis personal, circunstancia que aprovecho una vez más para agradecer. En esta oportunidad pude proceder a su cata en compañía de unos pocos buenos amigos, apasionados enópatas que dieron buena cuenta del contenido de esta botella de vino blanco de la zona geográfica vitivinícola francesa de Coteaux du Loir, en donde la varietal Chenin Blanc es religión.
Acompañamos la tertulia en torno a la botella con unas anchoas infusionadas con aceite de oliva virgen, preparadas al efecto por los alumnos de la Escuela de Hostelería del campus universitario de Leioa, en Bizkaia.
Fruta vendimiada en parcelas que acreditan suelos de composición arcillo calcárea, con un cromatismo que en copa parada defiende tonos amarillo pálidos con reflejos acerados y ligeramente verdosos, buena estampa brillante. Nariz que amanece con recuerdos de fruta tropical y cítricos, al comienzo aparece una seña aromática de piña dominante, pero a medida que se airea el contenido de la copa y que se templa el vino, es la fuerza cítrica la que cobra mayor protagonismo. Algunas nostalgias de membrillo y flores en segunda instancia, con impronta balsámica de fondo y una memoria que a título persona me deja evocaciones de frutos de cáscara, piñones y almendra, sin tostado. Buena complejidad que progresa en la copa a medida que pasan los minutos.
Muy sabrosa entrada en boca, hay envolvencia y tras la traza de frescura, un lecho envolvente y medio graso, con la traza de acidez que se equilibra de maravilla con las influencias golosas de la fruta madre. Intenso y equilibrado, tiene una magnifica seña de persistencia.
La retronasal habla de limón, membrillo y piña, ciruelas claudia en sazón, flores blancas y amarillas, ortiga blanca e hinojo, con una elegante y fina clausura de suave salinidad que contribuye a prolongar su expresión.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.

jueves, 26 de mayo de 2016

Weingut Lehnert-Veit Goldtröpfchen Riesling Trocken 2012




Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega del Mosel alemán por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de esta muestra de su referente Riesling Trocken en edición de añada 2012. Compaginado tras su cata preceptiva con un rissoto de vieira, elaboración de los alumnos de cocina de la Escuela de Hostelería de la Universidad de Leioa, la armonía fue magnífica, sensacional diría yo.
Los aires marinos del arroz, con buena textura, ensalzados y ensartados en la apreciable traza de acidez de este vino blanco monovarietal de la Riesling del Mosel, poco más se puede pedir.
Elaborado con uvas vendimiadas a mano en las pendientes de la zona bautizada como Goldtröpfchen en donde los suelos pizarrosos oscuros aportan ese legendario perfil expresivo de mineralidad a los vinos.
En copa parada afirma un cromatismo amarillo dorado intenso y brillante, nariz en donde existe un inicio suave de hidrocarburos, con recuerdos de fruta blanca con hueso y cítricos ligeros, hay flores que van abriendo sus pétalos a medida que el vino se va aireando y templando en la copa. Tiene buena envolvencia aromática, dejando en el arranque en boca nostalgias de melocotón de viña y ciruelas claudia maduras, fruta golosa que recorre el camino con equilibrio goloso y de acidez, equilibrado, sirve de mil amores a la causa de escolta de arroces y pescados. Sabroso, jugoso, con una buena persistencia, la fruta siempre ocupa el primer plano de su fotografía.
Retronasal que abunda en esos melocotones y ciruelas, añado aquí alguna mueca de confitura de limón, madreselva y camomila, balsámicos muy finos y un brote que definiría como ahumado y que abre un paso final a evocaciones de pedernal húmedo.
Uno de esos vinos que identifica con plenitud a la varietal que le da vida.
Lo califico en esta añada 2012 como muy recomendable.