viernes, 4 de agosto de 2017

Château Bel-Air Cuvée Jean & Gabriel 2014.




Vino tinto bordelés que surge de la maison que la familia Roi administra en la apelación Lussac Saint-Emilion, en la ribera derecha de los ríos Garonne y Dordogne. Con algo más de veinte hectáreas de viñedo en propiedad, situadas en plena meseta de suelos arcillosos índigos y con una exposición cardinal sur, hay también presencia de gravas y componente férrico, siendo la climatología de influencia continental y la edad media de las cepas ronda los cuarenta años. Proceso de cosecha mecánico, mediando procesos suaves de fermentación, lentas extracciones y una maduración que se prolonga durante dieciocho meses en barricas de roble francés, en una proporción paritaria entre madera nueva y de un uso.
Merlot y cabernet franc en un ensamblaje que se realiza con el asesoramiento externo del enólogo Stéphane Derenoncourt, y bajo los criterios de los propietarios del château, Jean-Noël y Antoine Roi, que buscan con el vino homenajear a sus antepasados al frente del dominio.
Tras el descorche y en copa parada muestra una cromática picota de notable intensidad, buena estampa limpia y brillante, con reflejos púrpura y grana, notas aromáticas que surgen en la aproximación olfativa descubriendo galantes recuerdos de fruta roja y negra en sazón, asoma un guiño floral violáceo y huidizo, no marcado en exceso, recreando en el eje aromático nostalgias balsámicas de regaliz y un fondo tostado que se conjunta con memorias de cacao.
La fruta siempre en primer plano, abriendo en boca con longitud y buen tono de concentración frutal, despliega frescura y sensaciones untuosas, larga y controlada linea de acidez, con la tanicidad golosa y madura, estupenda persistencia. La retronasal habla de ciruelas rojas y negras, cerezas y arándanos, flores violetas y regaliz, desplegando en el epílogo evocaciones de frutos secos tostados y cacao.
Por momentos ofrece un gesto suave de bombón inglés.
Buena añada, esta del 2014, que califico como muy recomendable.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Bodegas Protos Protos´27 Cosecha 2014.




Un vino que homenajea a los once fundadores de Bodegas Protos, que en el año 1927 decidieron iniciar un proyecto en común perdurable en el tiempo, tal y como demuestra el presente. Protos´27 encierra además el punto de vista técnico de una bodega, los estudios e investigaciones que durante diez años se llevaron a cabo, conjugando I+D+I y la búsqueda firme de ese vaso conductor que relaciona viñedo y vino, terreno y bodega, y que por desgracia para el consumidor final no siempre está presente dentro de la botella. Destaca dentro del proyecto la selección de levaduras autóctonas, lo que en Protos definen como el alma de sus terrenos, un capítulo diferenciador que en alguna medida define la expresión franca del vino más noble, el más franco.
Para comenzar a dar vida a este Protos´27 se seleccionaron e identificaron trescientos tipos diferentes de levaduras obtenidas de uvas de sus viñedos y mediante micro vinificaciones individualizadas se llegó a conclusiones finales capaces de plasmar la excelencia.
Marilena Bonilla al frente de las labores enológicas de una bodega que merece el respeto y la veneración de los legendarios elaboradores de un país, en donde el vino abunda pero no siempre engancha lo suficiente.
Tinta de Ribera del Duero, que se vendimia en modo manual y que durante su entrada en las instalaciones de la bodega pasan por una mesa de selección. Procede de cosechas en parcelas seleccionadas de los términos municipales de La Horra, Roa y Anguix. Maceración en frío y fermentación alcohólica que tiene lugar, bajo control de temperatura, en depósitos de acero inoxidable de quince mil kilos de capacidad. Maceración posterior que se prolonga durante un periodo de entre dos y tres semanas, mediando diarios remontados, y paso a barricas de madera nueva de roble francés donde se acomete la maloláctica, con maduración final de dieciséis meses en idénticos continentes. Tras un afinado complementario en botella de doce meses, sale al mercado para el disfrute de consumidores y catadores.Tras el descorche y primer servicio en copa, el vino describe un cromatismo picota intenso con reflejos violáceos y purpúreos, nariz que recoge nostalgias de fruta  roja y negra maduras, incorpora en la continuidad recuerdos balsámicos, tostados y lácticos que se conjuran para armar un perfume de buena complejidad, con la influencia del roble presente pero siempre dejando que la fruta sea protagonista en la aromática.
Boca sabrosa, elegante, sin golpes de efecto pero con una imperiosa sensación de fruta fresca y larga en su parlamento, buena traza de acidez, taninos golosos y ligeramente marcados, se masca la fruta por momentos, con persistencia plena. La retronasal habla de cerezas, ciruelas rojas, moras, con algunas evocaciones que parecen describir mousse de frutillas rojas y negras, siempre en clave lozana, no aparecen de momento registros de confitura ni de licorosidad. Regaliz en el enlace, con un fondo en donde surgen memorias torrefactas ligeras.
Buena sapidez, longitud y de nuevo finura dentro de unos cauces apacibles de intensidad.
Lo califico en esta añada 2014 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

lunes, 31 de julio de 2017

Bodegas Muriel Fincas de la Villa Crianza 2014.




http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2016/11/bodegas-muriel-fincas-de-la-villa.html

Tengo fresca en la memoria la ficha de cata de esta misma referencia en lo que respecta a la edición de añada 2012, de hecho mi publicación de la misma en este blog data, como puede apreciarse en el enlace que abre esta entrada, del nueve de Noviembre del pasado año.
Vino tinto crianza monovarietal de tempranillo, que en esta edición de vendimia 2014 plantea similares registros técnicos que el de la cosecha 2012, elaborado con fruta procedente de cepas que acreditan una edad media de veinte años, situadas a una altitud media que oscila entre los cuatrocientos y setecientos metros sobre el nivel del mar, mediando vendimia manual y proceso tradicional de vinificado, con utilización de depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, maceración y remontados diarios. Maloláctica en idénticos continentes, con dos trasegados y paso a barricas de madera nueva de roble americano de doscientos veinticinco litros de capacidad. Clarificado con clara de huevo antes de proceder a su embotellado.
En copa parada afirma un cromatismo picota intenso, con reflejos púrpura y grana, nariz esbelta con nostalgias de fruta roja en sazón, vainilla y algunas notas que recrean memorias tostadas muy suaves, afirmando en el centro de la fragancia un retorno balsámico que le da longitud y elegancia.
Boca que arranca con la tempranillo en primer plano, buena traza de acidez, frescura y equilibrio, avance amable con media sensación de fluidez, presume de estructura y plantea unos taninos golosos y afinados, débil apunte de astringencia. Tal vez le queda algún tiempo más de botella, poco de todos modos. Persistente, con la retronasal realizando una declaración de fruta y limpieza, memorias de cerezas y ciruelas rojas, especiados dulces, regaliz y en el epílogo testigos tostados finos, quedan en segundo plano respecto a la personalidad de la fruta madre.
Sapidez final, con un sutil y sugerente apunte de amargor.
Lo califico en esta añada 2014 entre recomendable y muy recomendable.
Sigue parecida trayectoria a la añada comentada con anterioridad, tal vez resultando en este caso y con los lógicos distantes del tiempo en botella, un vino con menos peso de la influencia del roble, presente pero más lejano que en mis recuerdos sobre la referencia del 2012.

domingo, 30 de julio de 2017

Parés Baltà Radix Syrah Rosé Microcuvé 2016.



Vino rosado monovarietal de la casta syrah elaborado con fruta procedente de la finca Els Pujols, propiedad del dominio, que se encuentra situada a una altitud media de doscientos setenta metros sobre el nivel del mar, localizada al norte del municipio de Villafranca del Penedés, cumpliendo las viñas su ciclo vegetativo mediando manejos de agricultura ecológica. Gran parte de este viñedo se asienta en lo que fue el cauce de un río, influencia mediterránea, con suelos francos, componente calcáreo arcilloso de gran permeabilidad.
Tras la vendimia se procede en bodega con maceraciones breves en frío que se prolongan durante seis horas, siguiendo con una fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable que se lleva a buen termino, controlando la temperatura, por un periodo de cuatro semanas y media.
En copa parada afirma un cromatismo picota ligero con reflejos brillantes violáceos, nariz que presenta retornos de frutas rojas y negras en sazón, algunos guiños silvestres e infusionados, con fondo balsámico suave y un gesto de flores menos marcado. Buen equilibrio olfativo en el que despuntan las memorias frutales, muy sugerentes. La boca arma un arranque jugoso, fresco, ligero, con un avance en donde la traza de acidez puebla la boca de sensaciones y nostalgias primaverales y estivales. Amable y femenino, representa la syrah mediterránea con finura y certera lozanía. Longitudinal, tiene alcance y llegada, dejando en la fase retronasal evocaciones de fresas, cerezas y moras, algún pétalo floral rojo y una seña de infusiones de hierbas aromáticas, alzando en el eje gustativo regaliz y cumpliendo en el epílogo con amplias rachas de sapidez.
Lo califico en esta añada 2016 como muy recomendable.
Uno de esos vinos que da gusto descubrir.

sábado, 29 de julio de 2017

Cavas Llopart Castell de Subirats 2012.




La Heretat Llopart presume con orgullo de un pasado que a nivel de viticultura se remonta al siglo catorce y que en lo que se refiere a la elaboración propia data del dieciocho. Desde Jaume Llopart Jorba a su hijo Josep Llopart Massana, pasando por Pere Llopart Vinarós, y en el presente por Jose María Llopart, la bodega además de magníficos cavas elabora vinos como este que hoy ocupa parte del protagonismo de mi blog. Castell de Subirats en su edición de vendimia 2012 plantea una conjunción varietal de las castas merlot, tempranillo y cabernet sauvignon, vino tinto de influencia mediterránea con francos guiños atlánticos sobre todo cuando buceamos en el avance por boca, con una sabrosa acidez que le da prolongación y expresión.
Tras la vendimia se procede cuando la fruta llega a las instalaciones de la bodega con un proceso tradicional de vinificado que incluye fermentación alcohólica y maceración en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, fase que se prolonga durante veintiocho días. Finaliza con una maduración de doce meses en barricas de madera de roble francés Allier y americano, embotellando y permaneciendo en la bodega durante dieciocho meses más antes de salir al mercado.
Tras el descorche, en copa parada muestra una cromática picota intensa, con reflejos grana, nariz que apunta nostalgias de fruta roja en sazón, brisa de arropes, ahumados, centro balsámico y tostados finos que llenan el epílogo del perfume. En una segunda cercanía olfativa descubro, junto a los descriptores ya detallados, algunos especiados dulces y lácticos de menor marca. Guiños de mermeladas que afianzan las sensaciones de la fruta madre. Notable complejidad con buen equilibrio.
La boca es sabrosa, desarrolla una buena traza de acidez, frescura y algunos tonos cálidos, goza de buena estructura y prolongación. Taninos golosos y maduros, buen apunte de persistencia, dejando en la vía retronasal nostalgias de cerezas, ciruelas rojas, frutos secos tostados, vainilla y crema, regaliz y ese recreo de confituras que logran caracterizar la personalidad del vino y de la fruta que le da vida.
Vino con personalidad, que en esta edición de cosecha 2012 califico como muy recomendable.

viernes, 28 de julio de 2017

Bodegas Villa Mein Eiras Altas Cosecha 2014.




Proyecto nacido en el año 1988 como una apuesta personal de Javier Alén y algunos familiares y amigos, buscando mediante una replantación de variedades autóctonas gallegas en dieciocho hectáreas de terreno ubicadas en pleno corazón del Valle del Avia, recuperar la identidad de los legendarios vinos de Ribeiro, tal y como ya se elaboraban en los siglos dieciséis y diecisiete, autenticidad por encima de excentricidades.
Desde el año 2015 es Comando G, Marc Isart, Fernando García y Daniel Gómez Jiménez-Landi, quienes dirigen las técnicas de elaboración en Villa Mein, presentando en el mercado vinos frescos como el presente, Eiras Altas, que en su edición de vendimia 2014 nace de una conjunción varietal de las castas treixadura y godello, en clave paritaria, fruta procedente de cepas asentadas en suelos de componente arenoso granítico. Localización en los términos municipales de Mein, Cuñas y Regueira, donde tras la vendimia se procede, con la fruta ya en bodega, con un despalillado parcial y una maceración en frío que precede al inicio de la fermentación alcohólica desplegada en fudres y barricas de varios usos con una capacidad de quinientos y seiscientos litros. Se utilizan levaduras autóctonas, con permanencia sobre lías en barricas de roble francés durante un periodo de nueve meses. En copa parada pincela un cromatismo amarillo brillante y cetrino, tonalidades pajizas suaves, nariz que desliza nostalgias de fruta cítrica, con péndulos aromáticos de manzana reineta, ciruelas claudia en sazón, pera con una pizca de almíbar, flores blancas y amarillas en segunda instancia, frutos secos tostados, alguna panadería, balsámicos de fondo y hierbas aromáticas. Empaque de fragancia, complejo y equilibrado. Hay evocaciones de té, brezo, ortiga blanca y tomillo, con ligeras sensaciones especiadas, la fruta siempre imperante.
Boca sabrosa, arranca con una buena racha de frescura, traza longitudinal de acidez bien controlada, persistencia, llegada y alcance, con estructura y paso graso. A medida que avanza la cata y volviendo a los efectos del perfume, los testigos de panadería se hacen más intensos, buen punto de estructura, dejando en la vía retronasal orgullos frutales cítricos y blancos de pepita y hueso, almendra y heno, sentidos silvestres y resinas balsámicas, menor hinojo, gengibre y brezo, té y una buena continuidad en su expresión gustativa.
Lo califico en esta añada 2014 como muy recomendable,

jueves, 27 de julio de 2017

Corporación Masaveu Bodegas Pagos de Aráiz Blaneo Syrah 2014.




Perteneciente a la Corporación Masaveu, grupo empresarial familiar con intereses diversos entre los que se encuentra el sector bodeguero, la bodega navarra Pagos de Aráiz, situada en el municipio de Olite, ocupa una extensión de cuatrocientas hectáreas de las que doscientas cincuenta están dedicadas a viñedo. Blaneo, una de sus referencias principales, es un vino tinto monovarietal de la casta syrah, que he podido catar en su edición de vendimia 2014 y que traigo al blog junto con mis impresiones al respecto. Tras la vendimia manual, se procede con el uso de mesas de selección cuando la fruta llega a bodega, con encubado e inicio posterior de la fermentación alcohólica que se despliega en depósitos de acero inoxidable, controlando la temperatura. Después de dieciocho días, da comienzo la fermentación maloláctica en barricas de madera de roble francés. Trasiega y maduración durante diez meses en barricas de madera de grano fino, de roble francés y americano.
En copa parada asoma una cromática picota de notable intensidad, con reflejos violáceos y purpúreos,  destaca en la cercanía aromática con nostalgias de fruta negra madura, tenues guiños licorosos muy elegantes, segunda instancia en la que surgen destellos silvestres, balsámicos intensos y algún guiño láctico menor. En segundas aproximaciones la fruta se recrea y enlaza con algunos motivos de especiada evocación. Estupenda y equilibrada boca, arranque jugoso, buen desarrollo de la traza de acidez, proclamación de frescura, la influencia de la madera siempre queda rezagada, complementando a la syrah, reluciente y orgullosa. Taninos golosos y pulidos, expresa buena franqueza varietal, prolongado y con un perfil de vino lozano aunque con nervio y estructura. La fase retronasal escenifica memorias de ciruelas negras y moras, brezo y tomillo, breva madura, regaliz y un esbozo de cremosidad. Muy lejana vainilla y en el perímetro algunas muecas de sugerente amargor, sabroso.
Lo califico en esta añada 2014 como muy recomendable.