miércoles, 7 de diciembre de 2016

Domaine Boissezon Guiraud Les Cerises 2015.




Cuando la pretensión tiene éxito todos salimos gozando y ganando. Les Cerises de Domaine Boissezon Guiraud en su edición de añada 2015 se presenta como un vino tinto amable, fresco, en el que la marca de fruta se extiende durante la cata con absoluta limpieza y profundidad. Conjunción varietal de las catas syrah, garnacha, carignan y cinsault, fruta procedente de viñas en propiedad asentadas en suelos de pizarra parda, habituales en la zona francesa de Roquebrun, localizados a una altitud media de ciento cincuenta metros. Influencia mediterránea, con una vinificación que se inicia mediante despalillado, suave prensado y fermentación alcohólica bajo control de temperatura en depósitos de acero inoxidable, battonage y permanencia breve sobre lías.
En copa parada exhibe un cromatismo apicotado de notable intensidad, con reflejos violáceos, desliza en nariz recuerdos plenos de cerezas, fresas, piel de naranja en avance de confitura, algunas flores en segunda instancia, motivos silvestres y campestres, eje balsámico y final en donde la fruta se extiende con elegancia y distinción. La boca abre golosa, buen avance de frescura, media alta acidez, equilibrio y toque de envolvencia, sabroso, con unos taninos jugosos y unos buenos créditos de persistencia. La retronasal esgrime nostalgias de frutos rojos, con la seña varietal de la garnacha enfocada en recuerdos de fruta cítrica naranja, algunas evocaciones de madreselva, té y boj, siempre la fruta enmarcada en primer plano, centro balsámico de regaliz y en el final un sugerente matiz de sapidez, que prolonga sus sensaciones de cata.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.

martes, 6 de diciembre de 2016

Berarte Viñedos y Bodegas Vendimia Seleccionada 2014.




Otra de las referencias fruto del trabajo de la familia Berrueco, con Inmaculada al frente, en tierras de la zona alavesa de la denominación de origen Rioja, con sede en el término municipal de Villabuena. Monovarietal de la casta tempranillo, fruta seleccionada y cosechada en las viñas viejas propiedad de la familia, que ocupa un lugar entre el vino tinto joven de esta bodega y el crianza, deslizando en copa parada un cromatismo apicotado de notable intensidad, con algunos reflejos púrpura y violáceos, ajusta en la proximidad aromática nostalgias de fruta roja en sazón, algunos brillos florales no muy marcados, centro balsámico y un suave lecho cremoso, láctico, que le aporta buen empaque de personalidad. Tiene una fragancia esbelta, muy en clave de la alavesa Rioja, con los guiños de acidez y frescura bien representados en el avance por boca, con señas golosas y bien equilibradas en cuanto a la maduración de la fruta. Taninos maduros y pulidos, buena persistencia, amable y sabroso. La retronasal escenifica nostalgias de cerezas y ciruelas rojas, levedad floral, regaliz y el tono cremoso final que prolonga su expresión.
Uno de esos vinos de Rioja que aplaudo hasta la última gota procedente del interior de la botella y que califico en esta añada 2014 entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Muy sincero y con una carga identitaria en cata y degustación que nos aproxima a las características propias de esta zona geográfica de la denominación de origen.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Ferré i Catasús Gall Negre 2013.




Desde Masía Gustems en el paraje barcelonés de La Granada llega este vino tinto monovarietal de la casta merlot, que los hermanos del vino defienden en el mercado, siguiendo una filosofía elaboradora propia que bien puede representarse con esta conclusión : ¨Nos apasiona y amamos esta manera de vivir que nos identifica y nos hace sentir afortunados. Trabajamos la tierra arraigados con nuestro entorno". Uvas de la varietal merlot que el dominio vendimia en sus propiedades de Corral d´en Rafeques y Cal Escudé, y que en este Gall Negre recrean un producto final muy estimable, amplio en fruta, equilibrado e intenso. Vendimia manual a la que sigue una mesa de selección cuando la fruta llega a las instalaciones de la bodega. La crianza se realiza en barricas de madera de roble, aunque por deseo expreso del enólogo no se dan a conocer tipos ni duración.
En copa parada exhibe un cromatismo apicotado de buena intensidad, con reflejos púrpura, deslizando en nariz recuerdos de fruta roja y negra en sazón, herbales suaves en segunda instancia, guiño vegetal muy en clave varietal y algunos tostados cafeteros en la retaguardia del perfume, que suceden a un eje balsámico.
La boca abre con orgullo, con una potencia sabrosa, uno de esos vinos que van abriendo puertas, alcanzando el punto más elevado cuando han pasado unos cuantos minutos desde el primer servicio, tras del descorche. Hay buena traza de acidez, frescura y sensaciones grasas, envolvencia, sapidez y unos taninos marcados y golosos. Leve astringencia que en todo caso no me resulta molesta, alzando una franca seña de persistencia y en la retronasal evocadoras notas de ciruelas rojas y negras, cerezas, pimiento y hierbas aromáticas, estilizada memoria balsámica de regaliz y hacia el final un notable gesto torrefacto, granos de café.
Lo califico en esta añada 2013 entre recomendable y muy recomendable.
Evolucionará y ustedes y yo lo veremos.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Bodega Malvajio 3.0 Vino de Garage 2013.




Mi agradecimiento a Antonio Mérida Luque por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de varias muestras de sus referencias principales, incluyendo su Malaje Rosado relativo a la edición de añada 2015, y su Malapipa Blanco de idéntica cosecha, ambos comentados en precedentes entradas de este mismo blog.
Hoy traigo al examen de mis lectores este 3.0 Vino de Garage, un tinto en edición de añada 2013 que cumple con el perfil de lo que se conoce como vinos artesanales elaborados en bodegas de muy pequeñas dimensiones, bajeras y similares.
Setenta por ciento de la varietal syrah, con aportes de cabernet sauvignon y petit verdot, acreditando trece meses de maduración en barricas de madera de roble francés, americano y húngaro. Ni clarificados, ni filtrados, siempre con un buen respeto al concepto de cultivo natural en el viñedo, y una producción limitada a dos mil ciento diez botellas.
Vino de Mijas, que en copa parada afirma un cromatismo apicotado intenso, con reflejos violáceos y púrpura, enfilando en su proximidad aromática recuerdos de fruta roja y negra en sazón, señas licorosas y de cierta confitura, algunos tostados en segunda instancia que abren paso a un eje balsámico de buen empaque y a algunos tonos especiados, pimienta.
Buena complejidad que se despliega con sutileza, dejando que sea siempre la fruta la que presida el guión de la cata en el plano aromático. La boca abre con la fruta sabrosa, con ese guiño licoroso bien integrado que le da un tono de notable personalidad. ¿Puedo intuir que hay una estela expresiva de premeditada sobremaduración en este 3.0?. Buena acidez que se prolonga y que desafía y equilibra a la calidez, con los taninos maduros y pulidos, aún contemplando un breve episodio de astringencia, nada relevante. Media alta persistencia, con la retronasal hablando de ciruelas, cerezas y guindas, la nota ya mencionada de licorosidad, alguna confitura menos marcada, tostados procedentes de las barricas de roble, balsámicos, especiados y final con sapidez.
Un vino que en esta añada 2013 califico entre recomendable y muy recomendable.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Laurence Alias & Pascale Choime Les Closeries des Moussis Virevolte 2015.




Virevolte en su edición de añada 2015 es un Vin de France limpio, seductor, cargado de personalidad y luz propia, que encandila por la frescura de la fruta que lo envuelve, que empapa el paladar de ciento y una sensaciones relacionadas con la franqueza varietal de la merlot, trasladando a quien esto redacta al mundo imaginario en donde conviven lozanía y elegancia, a través del descorche de una de las dos mil ochocientas botellas que completan su producción total.
Viñedos en conversión a cultivo ecológico, con un rendimiento de cincuenta hectolitros por hectárea, y tras la vendimia, con la uva ya en bodega, proceso de maceración de quince días y una maduración en cubas que se prolonga durante cinco meses. No se aplican clarificación ó filtrados, ni sulfitos añadidos.
Fue embotellado durante la primavera del presente año 2016.
Un pequeño trabajo vitivinicultor del Médoc que se presenta en copa parada y tras el descorche con un cromatismo apicotado de muy buena intensidad, con reflejos violáceos, nariz que en los primeros segundos plantea una cierta timidez de la fruta, aunque a medida que proceso a la aireación los pétalos frutales y florales se abren con brillo y longitud. Hay recuerdos de ciruelas rojas y negras, cerezas, grosellas, con una segunda instancia poblada por evocaciones de pétalos florales rojos, balsámicos de regaliz y un guiño tostado y especiado que aparece dejando estelas torrefactas y de vainilla. En todo momento el alma de la fragancia es frutal, con una elegante juventud que con el recurso adicional de los testigos procedentes de la influencia de la madera, se plantea emocionante, vibrante. Complejidad equilibrada. La boca arranca intensa, con la fruta y el punto de acidez abrazando boca y paladar, siempre con buena balanza de fruta, protagonista plena, y madera. Taninos golosos y pulidos, la frescura rebosante. Franca seña de persistencia, con la retronasal que insiste en recuerdos de fruta roja y negra en sazón, carnosa, algunas flores rojas y una ligera brisa de violetas, eje balsámico de regaliz y el señuelo torrefacto ya descrito en la fase aromática, que deja escapar un tono especiado dulce menos marcado.
Finaliza con explosión de fruta y con una hermosa sensación de sapidez.
Lo califico en esta añada 2015 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Bodegas Lerma Gran Lerma Finca El Borro Tempranillo 2011.





Agradezco a todo el equipo profesional y humano de Bodegas Lerma su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de varias referencias, algunas de las cuales ya caté y comenté en este blog, en entradas precedentes. Bajo la responsabilidad enológica de Oscar Navarro, este Gran Lerma, responde al calificativo de vino de autor, el mismo que suelo criticar por no ser de mi gusto. Es un hecho que todos los vinos tienen uno ó varios autores, y en mi opinión, ese concepto desvirtúa en alguna medida lo que yo entiendo por vino, que no es sino la consumación de varios factores, muchos de ellos incluso más relevantes que la mano del hombre.
Hecha la crítica, que como siempre pretendo que sea constructiva, añado que estamos delante de un vino tinto monovarietal de la casta tempranillo, en cuya elaboración hay espacio inicial para pequeños depósitos en donde los racimos previamente seleccionados y enteros reciben un pisado parcial y diario, hasta que comienza el proceso de fermentado alcohólico. Descube a los quince días, con maduración de veinticuatro meses en barricas de madera de roble francés de diferentes procedencias.
Tras el descorche y con el primer servicio en copa, apunta un cromatismo apicotado de notable intensidad y brillo, con reflejos violáceos e incipientes púrpuras, crea en la cercanía aromática recuerdos de fruta roja y negra en sazón, algunos pétalos florales rojos en segunda instancia, abriendo un centro de fragancia balsámico y algunos retornos especiados dulces, que se conjuntan con torrefactos y frutos secos. Los descriptores frutales van armándose, a medida que la copa recibe aireación, de una brisa licorosa. Intenso y con una media complejidad, que en cualquier caso resulta franca. Boca golosa, aquí las notas de fruta licorosa se muestran más marcadas, con despliegue de acidez y un breve punto graso. Taninos maduros y pulidos, con una persistencia expresada en buena condición. Retronasal que describe nostalgias de cerezas, guindas y ciruelas negras y rojas, tostados y fino tono láctico que se une con claves especiadas dulces. Fondo balsámico, regaliz, y un final que acredita una sugerente sapidez.
Equilibrado en su balanza fruta madera, lo califico en esta añada 2011 entre recomendable y muy recomendable. Tal vez le podría pedir un afinado mayor en cuanto a la expresión licorosa.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Bodegas y Viñedos Dominio de Tares Baltos Mencía 2013.




Monovarietal de la casta mencía, elaborado por los responsables de enología de la bodega berciana Dominio de Tares, utilizando al efecto uvas vendimiadas en cepas que acreditan una edad media de cuarenta años, asentadas en una topografía de ondulaciones moderadas, a una altitud de seiscientos cincuenta metros sobre el nivel del mar. Suelos de composición arcillosa caliza, sobre lecho de pizarra, que reciben estiércol de oveja como único abono complementario.
Vendimia manual y mesa de selección, despalillado sin estrujar y fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable durante veintiocho días con uso de levadura natural y bajo control de temperatura. Tres remontados de veinte minutos al día y descubado por gravedad a barrica, en donde se lleva a cabo la fermentación maloláctica, con una siguiente maduración de cuatro meses en barricas usadas de roble francés y americano, de doscientos veinticinco litros. Tres trasiegos en luna menguante.
Embotellado y listo para ser disfrutado, presentando en copa parada un cromatismo apicotado de buena intensidad, con reflejos púrpura, asoman en la cercanía aromática recuerdos de fruta roja y negra en sazón, con algunas notas especiadas en segunda instancia que conducen hasta evocaciones silvestres y balsámicas. Hay apuntes de fragancia que recrean sensaciones de arbustos, hierbas aromáticas, dejando que sea siempre la fruta quien tome el mando del timón.
Boca golosa, bien equilibrada, con la punta de acidez comedida pero expresiva, frescura y envolvencia, amable en el paso, plantea cierta fluidez, aunque en el paladar resulta envolvente.
Taninos maduros y ligeramente marcados, buena persistencia varietal, deslizando en la vía retronasal apuntes de moras, cerezas y ciruelas negras, memoria de vainilla, regaliz balsámico y ese concepto que quiero definir como silvestre, de naturaleza, paseo primaveral y estival por el campo abierto.
Hay alcance y llegada. Lo califico en esta añada 2013 como muy recomendable.
Muy buen equilibrio entre fruta y madera.